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El Pentágono advierte a Bush sobre una catástrofe climática.
Los expertos aseguran que la amenaza es mayor a la del terrorismo
Mark Towsend y Paul Harris revelan en este artículo, publicado
originalmente en The Observer, que los autores del estudio han informado
al presidente de Estados Unidos de que los cambios en el clima podrían
generar megasequías, migraciones masivas y guerras —algunas
nucleares— en las próximas décadas.
Los cambios climáticos de los próximos 20 años
podrían
generar una catástrofe mundial que costará millones de
vidas en guerras y desastres naturales.
Un informe secreto elaborado por el Pentágono, silenciado por
los responsables estadounidenses de Defensa y obtenido por The Observer,
advierte que ciudades importantes de Europa quedarán sumergidas
por la crecida de los mares, en tanto que para 2020 Gran Bretaña
tendrá un clima "siberiano". En todo el mundo podrían
producirse conflictos nucleares, megasequías, hambre y disturbios
generalizados.
El documento predice que los cambios climáticos abruptos, producidos
fundamentalmente por los gases contaminantes que liberan las industrias,
podrían llevar al planeta al borde de la anarquía. En tanto,
los países desarrollarán su capacidad nuclear para defender
y asegurar la provisión de alimentos, agua y energía en
disminución. La amenaza a la estabilidad global eclipsa ampliamente
la del terrorismo, dicen algunos expertos al tanto de su contenido. "Los
disturbios y los conflictos serán rasgos endémicos de la
vida", concluye el análisis del Pentágono.
Las conclusiones serán humillantes para la administración
Bush, que niega incluso que existan cambios climáticos. Los expertos
dijeron que también inquietarán al Presidente, quien viene
insistiendo en la defensa nacional como única prioridad.
El informe fue encargado por el influyente asesor de Defensa del Pentágono,
Andrew Marshall, alguien que ha ejercido una considerable influencia
sobre el pensamiento militar estadounidense en las últimas tres
décadas.
Los cambios climáticos "deben dejar de ser un debate científico
para convertirse en un problema de seguridad nacional estadounidense",
dicen los autores, Peter Schwartz, consultor de la CIA y ex director
de planeamiento del Royal Dutch/Shell Group, y Doug Randall de la Global
Business Network de California.
Un escenario inminente de cambio climático catastrófico
es "plausible y pondría a prueba la seguridad nacional de
Estados Unidos en formas que deben analizarse de inmediato", concluyen.
Ya el próximo año, inundaciones generalizadas por el aumento
de los niveles marítimos crearán conmoción para
millones de personas.
La semana pasada, la administración Bush fue atacada por un gran
grupo de científicos respetados que lo acusan de manipular la
ciencia para satisfacer su agenda política y silenciar estudios
que no le gustan. Jeremy Symons, ex integrante de la Environmental Protection
Agency (EPA), dijo que silenciar el informe durante meses constituye
un ejemplo más de que la Casa Blanca trata de enterrar la amenaza
de los futuros cambios climáticos.
No obstante, importantes expertos en climatología consideran
que sus veredictos podrían ser un catalizador para obligar a Bush
a aceptar que los cambios de clima son reales. También esperan
poder convencer a Estados Unidos de que firme los tratados internacionales
para reducir los cambios climáticos.
Sir John Houghton, ex director ejecutivo de la Oficina Meteorológica —y
primera figura importante que relacionó la amenaza climática
con la del terrorismo— dijo: "Si el Pentágono está enviando
ese tipo de mensaje, entonces este documento es realmente muy importante".
Bob Watson, director científico para el Banco Mundial y ex presidente
de la Comisión Intergubernamental sobre Cambios Climáticos,
agregó que las duras advertencias del Pentágono ya no pueden
ignorarse. "¿Puede Bush ignorar al Pentágono? Dejar
pasar este informe será difícil. Es muy incómodo".
"Tenemos un presidente que dice que el calentamiento global es
un fraude, y resulta que sobre el río Potomac el Pentágono
está preparándose para guerras climáticas. Es muy
aterrador que Bush empiece a ignorar a su propio gobierno en este tema",
dijo Rob Gueterbock de Greenpeace.
Según Randall y Schwartz, el planeta ya está soportando
una población mayor de la que puede sustentar. Para 2020, la escasez "catastrófica" en
la provisión de agua y energía será cada vez más
difícil de superar, llevando al planeta a la guerra. Advierten
que hace 8.200 años las condiciones climáticas provocaron
deficiencias en los cultivos, hambre, enfermedades y migraciones masivas
de poblaciones que podrían repetirse muy pronto.
Randall explica que "es una amenaza a la seguridad nacional muy
particular porque no hay un enemigo al cual apuntar las armas y no tenemos
control alguno sobre la amenaza". Agregó que quizá sea
tarde para evitar que se produzca el desastre. "No sabemos exactamente
en qué punto del proceso estamos. Podría empezar mañana
y no lo sabríamos hasta dentro de cinco años".
Las hipótesis del informe son tan dramáticas, dijo Watson,
que pueden resultar vitales para las elecciones estadounidenses. El candidato
demócrata favorito, John Kerry toma el cambio climático
como un verdadero problema. Los científicos desilusionados con
Bush amenazan con que Kerry utilice el informe del Pentágono en
su campaña.
El hecho de que Marshall tenga que ver con sus inquietantes conclusiones
ayudará a la causa de Kerry. Marshall, de 82 años, es una
leyenda en el Pentágono que dirige un laboratorio de reflexión
secreto, la Oficina de Evaluación Neta, dedicada a evaluar riesgos
para la seguridad nacional.
Symons dijo que los vínculos estrechos de la administración
Bush con las poderosas empresas petroleras y de electricidad son vitales
para entender por qué el cambio climático es recibido con
escepticismo en la Casa Blanca. "Esta administración está ignorando
las pruebas para calmar a un puñado de grandes empresas petroleras
y de electricidad", agregó.
Fuente: Periodista Digital (España)
Febrero 26, 2004
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