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Tuvieron que reubicar y trasladar a pacientes del hospital
de Avellaneda
Un escape de amoníaco causó alarma
en el Fiorito
La pérdida provino de un frigorífico
de la zona. No se produjeron intoxicaciones.
Un escape de amoníaco en un frigorífico provocó ayer
que varios pacientes del hospital Pedro Fiorito, de Avellaneda, debieran
ser reubicados en otras salas o trasladados a distintos centros de salud.
El episodio generó una gran preocupación y alteró el
funcionamiento del hospital, que hasta la tarde tuvo que restringir el
acceso de los familiares de los pacientes internados.
Todo comenzó cerca de las 10.30. Dentro de los pabellones donde
están la Maternidad y el área de Cardiología se
empezó a sentir un fuerte olor a amoníaco, que, según
testigos, entraba por las ventanas y las rejillas del piso. "Por
precaución, entre 25 y 30 pacientes (ningún menor) que
estaban en esos sectores fueron reubicados en otras partes del edificio,
e incluso hubo dos o tres que tuvieron que ser trasladados a otros hospitales
de la zona. Por suerte no hubo intoxicados y todos están bien.
Tampoco vinieron vecinos afectados. Fue sólo un susto", relató Daniel
Farías, jefe de Emergencias de la Región Sanitaria VI de
la provincia de Buenos Aires.
El hospital Fiorito queda en avenida Belgrano entre 9 de Julio e Italia,
en el centro de Avellaneda. Sobre la misma manzana, en 9 de Julio 394,
y pared mediante con las salas de Cardiología y la Maternidad,
está el frigorífico MCV. Según fuentes de la comisaría
1ª de Avellaneda, la pérdida de amoníaco se originó en
una válvula en mal estado, que fue reparada por los bomberos.
De todas formas, la Municipalidad local clausuró la planta, y
hasta la tarde las salas del hospital continuaron desalojadas para que
se ventilaran.
Según el doctor Farías, "las intoxicaciones con amoníaco
son peligrosas y hasta pueden resultar letales si la concentración
del químico es muy alta. Por suerte, esta vez eso no pasó,
y la gente sólo sufrió irritación en la garganta
y malestar. Igual es un riesgo. Gente del hospital me comentó que
esta no fue la primera vez que sienten olor a amoníaco proveniente
de ese frigorífico, aunque nunca había hecho falta trasladar
a los pacientes".
por Pablo Novillo.
pnovillo@clarin.com
Fuente: Clarín (Argentina)
Febrero 16, 2004
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