Embarcadero en el parque Llao Llao

El Parque Municipal Llao Llao es un área protegida que se encuentra a unos 25 kilómetros de la ciudad de Bariloche, junto al hotel Llao Llao, y que limita con los lagos Nahuel Huapi y Moreno. Se trata de 1220 hectáreas de bosques nativos sobre islas y costas de lagos que conforman un verdadero santuario natural visitado por turistas nacionales y extranjeros y que constituyen un paseo de gran atractivo por la posibilidad de tomar contacto con un típico bosque húmedo de cordillera sin salir del ejido urbano. Su condición de área protegida municipal, además, complementa al parque nacional Nahuel Huapi al establecer restricciones a las actividades humanas, como la prohibición de ingresar con vehículos, caballos o bicicletas, y la recomendación de recorrer sus senderos a pie para apreciar su generosa fauna: 87 especies de aves, 14 de mamíferos, 6 de anfibios y 4 de reptiles, y su flora, integrada por numerosos hongos, líquenes y plantas vasculares.

La administración general del Parque Municipal Llao Llao, la planificación y ejecución del "plan de manejo" del área, la administración de los recursos humanos y económicos afectados a su actividad se encuentran a cargo del Ente Autárquico, Administrador y Científico-Tecnológico del Parque Municipal Llao Llao, integrado por las autoridades municipales, representantes de la junta Vecinal Llao Llao y organizaciones ambientalistas no gubernamentales con sede en San Carlos de Bariloche.

En 1996 la municipalidad encargó a la Universidad del Comahue la elaboración de un plan de manejo para el bosque que, antes de ser acordado por la comunidad, generó arduas discusiones respecto de que brindaba la posibilidad de instalar bares, restaurantes, quioscos, baños y playas de estacionamiento, lo cual fue rechazado por vecinos y ambientalistas porque entendían que constituía un primer paso hacia su urbanización y que violaba la Carta Orgánica de Bariloche -una especie de Constitución municipal-, según la cual el lugar debe conservarse como "un área natural inalterable e inalienable". Incluso varias ordenanzas posteriores precisaron y ampliaron esa protección disponiendo que "se conservarán inalteradas sus condiciones naturales, tendrán protección la flora y la fauna indígenas y estará vedado todo aprovechamiento comercial".

Una de las recomendaciones del plan de manejo consiste en el traslado del embarcadero fuera del área protegida porque, además de funcionar sin ninguna reglamentación, constituye un foco de contaminación y un riesgo ante incendios forestales, ya que está en el corazón del bosque. En cumplimiento de la mencionada recomendación, el ente autárquico implementó la medida del cierre del embarcadero con suficiente antelación a la temporada estival para brindar tiempo a los propietarios de las lanchas para que pudieran reubicar sus embarcaciones. Al mismo tiempo, se colocó un cartel para indicar la prohibición de uso del embarcadero.

La norma ha sido violada sistemáticamente por los usuarios de las embarcaciones, que se opusieron a la prohibición -incluso invocando parentescos con autoridades nacionales o el carácter de corresponsales de importantes medios de prensa- por estimar que el cierre del embarcadero constituye una incomodidad y una discriminación al turismo. A pedido del intendente de la ciudad se consintió en modificar la fecha de cierre del embarcadero hasta el 11 de abril próximo, día en que termina la temporada de pesca en el lago Nahuel Huapi.

Es lamentable que una norma que surge de la médula de la carta orgánica de Bariloche, que representa un esfuerzo para conservar los atributos esenciales de uno de los más bellos sitios de la Argentina y que ha surgido del interés de la propia comunidad, deba supeditarse a este tipo de presiones, tan frecuentes en sitios turísticos, que no conducen a mantener la calidad de nuestros recursos, sino a su degradación. Se espera que luego de esta temporada puedan implementarse, definitivamente, las recomendaciones que integran el plan de manejo del área y que no haya que lamentar otra vez su incumplimiento en el futuro.

Fuente: La Nación (Argentina)
Febrero 06, 2004