Aumenta la población de gorila de montaña

El gorila de montaña está de enhorabuena en las cadenas montañosas de Virunga (en los límites de la República Democrática del Congo, Ruanda y Uganda). El último censo de sus poblaciones elaborado en esta zona ha registrado un aumento del 17 por ciento en relación al censo realizado en 1989. Esto significa que se han contabilizado un total de 380 gorilas de montaña en la zona, 56 más que los cifrados hace más de una década.

Junto a los datos obtenidos por otro censo realizado en 2002 para el núcleo de población de gorila de montaña que puebla el Bosque Impenetrable de Biwindi, Uganda, los expertos estiman en menos de 700 ejemplares la población mundial. Debido a su escaso número y al elevado grado de amenaza, el gorila de montaña figura en el Apéndice I de la lista del Convenio CITES, catalogada como especie amenazada de extinción.

WWF/Adena, junto a Fauna y Flora Internacional, y la Fundación para la Vida Salvaje Africana (AWF), tiene en marcha desde 1991 un programa específico orientado a conservar los gorilas de montaña y sus hábitas, que en buena medida ha contribuido al aumento de las poblaciones de este primate. De hecho, esta iniciativa se encuentra actualmente centrada en los dos últimos refugios de esta emblemática especie, el Bosque Impenetrable de Biwindi y las cadenas montañosas de los volcanes Virunga.

Las principales amenazas de la especie son la destrucción y alteración de su hábitat natural (prácticas agrícolas y ganaderas, asentamiento de algunas industrias, etc.), la obtención de leña, la sobreexplotación forestal, el desorbitado aumento de la población local y el furtivismo. Como para tantas otras especies, el hombre se ha convertido en el común denominador de su regresión.

De ahí que los esfuerzos de este programa se están basando principalmente en lograr que las comunidades locales se impliquen y puedan obtener ingresos a través de la conservación de esta especie, así como de las empresas relacionadas. De esta forma, tanto los habitantes de la zona como los directores de los espacios protegidos lucharán por preservar las masas forestales y su vida silvestre en un futuro.

“Los gorilas de montaña son la clave para lograr que los bosques sean más rentables como áreas de conservación que como tierras para la agricultura. De hecho, éste es el pilar de la conservación de la especie a largo plazo”, sostiene Marc Languy, de la Oficina Regional de África Oriental de WWF/Adena.

Coral Gª Barón

Fuente:WWF/Adena
Febrero 12, 2004