Polémica exposición de animales exóticos
La Asociación Protectora de Catriel denunció transgresión a las leyes

CATRIEL (ACA).- Una exposición de animales exóticos que se presentó hasta ayer en Catriel, terminó cruzándose con "APAC", Sociedad Protectora de Animales, por una presunta transgresión a leyes vigentes. Desde la protectora sostienen que se transgredieron normas y que el municipio lo hizo juntamente con los organizadores.

La exposición se mantuvo desde el viernes y durante el fin de semana en el Salón de Usos Múltiples de Catriel. Varios vecinos llevaron el tema a "APAC", que sostienen que quien primero transgredió la ley es el propio poder Ejecutivo, que acompañó e invitó a la muestra, además de concederle el permiso municipal.

La ley municipal, que incluye la Declaración Universal de los Derechos del Animal, señala que "..las exhibiciones de animales (..) son incompatibles con la dignidad del animal ...Toda privación de la libertad, incluso aquella que tenga fines educativos, es contraria a este derecho.' Ninguno de estos puntos -según la interpretación de los defensores de los animales- fue tenido en cuenta, ni se instó a cumplir con la ley.

Los organizadores de "Animal Planet", bombardearon publicitariamente la ciudad a través de afiches y de las radios locales, remarcando que se trataba de una muestra de animales exóticos, aunque argumentaban que con esto, enseñaban a respetar a las especies autóctonas y no depredarlas innecesariamente. Finalmente la cantidad de público atentó contra el supuesto noble fin. Muchos de los animales estaban estresados, a tal punto que uno de ellos -una iguana de unos 80cm- atacó con sus garras de una chica de la organización y debieron ayudarla para liberarla. Inmediatamente trataron de disimular el episodio explicando que a esa hora la iguana acostumbraba a caminar un poco, y dejar la cuestión como una anécdota, aunque la misma dejó sus rastros en el brazo de la joven.

La titular de "APAC", Mirta Stagnaro de Almendra, en principio sólo se limitó a recordar públicamente a través de una radio local de la vigencia de la norma. Pero luego, ante los llamados y quejas de los vecinos, tomó cartas en el asunto y pudo comprobar que los animales eran maltratados por el público que ignora sobre el particular, y ante el hecho novedoso no se limita a mirar, sino que trataban de tocar a animales que -en muchos casos- era la primera vez que veían. "Pasan mil personas y las mil personas quieren tocarlos" dijo.

Fuente: El Río Negro (Río Negro - Argentina)
Febrero 02, 2004