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Las empresas tendrán que ser transparentes
sobre sus emisiones contaminantes
Madrid, 14 ene .- La transparencia también ha
llegado al impacto medioambiental de las empresas españolas. Desde
el ejercicio 2003, las instalaciones industriales tienen que comunicar
cada año a la Administración sus emisiones contaminantes.
Esta información se recoge a través de las autoridades
ambientales de cada comunidad autónoma, que a su vez, la envían
al Ministrio de Medio Ambiente. Éste ha creado el Registro Estatal
de Emisiones y Fuentes Contaminantes, denominado EPER.
Se trata de una consecuencia directa de la Ley de Prevención
y Control Integrados de la Contaminación, conocida por sus siglas
en inglés IPPC. Esta ley, que transpone una directiva europea,
entró en vigor el 1 de julio de 2002. Su objetivo es asegurar
el control de los impactos ambientales de las industrias sobre el aire,
agua y suelo.
Límites
En España, cada sector industrial deberá ajustarse a unos
límites contaminantes que no podrá superar. Para ello,
las instalaciones deberán implantar tecnologías limpias,
conocidas como mejores técnicas disponibles, que se establecerán
a nivel europeo para cada sector de actividad.
Un total de 5.500 empresas españolas están afectadas por
la Ley IPPC. La reconversión de la industria española exigirá una
inversión de entre 855 millones de euros y 2.000 millones de euros,
según datos de la Fundación Entorno.
Las instalaciones industriales tienen hasta 2007 para cumplir las exigencias
establecidas legalmente y, por lo tanto, para acometer su reconversión
e implantar tecnologías limpias.
La ley crea un sistema de autorización ambiental integrada, a
través de una ventanilla única ambiental en cada autonomía,
que unificará todos los permisos que una empresa debe tener en
materia ecológica.
Si una empresa no se ajusta al contenido de esta autorización,
podrá ser sancionada con multas de hasta dos millones de euros
e, incluso, con el cierre de las instalaciones.
Sin embargo, aún existen trabas burocráticas para que
la IPPC sea totalmente operativa. Algunas autonomías como Cataluña
y País Vasco han creado sus propios registros EPER. El caso catalán
es, además, el único que ya cuenta cuenta con una ventanilla única
ambiental.
Blanca Bonilla, directora de proyectos de la Fundación Entorno,
asegura que 'las empresas se han movido más rápidamente
que las autoridades ambientales'.
Según Bonilla, existen varios acuerdos voluntarios suscritos
entre autoridades ambientales de autonomías y asociaciones empresariales
para contribuir al cumplimiento de la IPPC. Es el caso del sector cementero,
a través de su patronal Oficemen; el papelero (Aspapel); el del
cloro y sosa (ANE), y el vidriero (Anfevi).
Nuevas obligaciones económicas
- La Ley de Control Integrado de la Contaminación obliga a las
empresas a obtener una autorización ambiental que fijará unos
límites contaminantes para cada actividad industrial y las mejores
técnicas disponibles que deben usarse para no superarlos.
- Los sectores afectados por la IPPC son la generación de energía
térmica, la producción y transformación de metales,
la industria química y mineral, gestión de residuos, el
sector papelero, el cementero, el textil el cuero, el agroalimentario
y el ganadero.
- Las autonomías pondrán en marcha un sistema de autorización
ambiental integrada, a través del cual las empresas obtendrán
un permiso antes del 30 de octubre de 2007.
Fuente: Expansión - (España)
Enero 14, 2004
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