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ES COMBATIDO POR AVIONES HIDRANTES Y BRIGADISTAS
El fuego arrasó cerca de 20.000 hectáreas
en Neuquén y Río Negro
Se produjeron seis incendios diferentes. Dicen que fueron provocados
por los rayos de una fuerte tormenta eléctrica que afectó
a ambas provincias. La sequía y el viento agravaron la situación.
Media docena de incendios de pastizales están arrasando estancias
patagónicas ubicadas al sur de la provincia de Neuquén y
el centro de Río Negro. Hasta anoche habían sido consumidas
unas 20 mil hectáreas entre las distintas áreas afectadas.
Los incendios están siendo combatidos por brigadistas provinciales,
aviones hidrantes del Plan Nacional del Manejo del Fuego, peones rurales
y voluntarios de poblaciones cercanas.
En todos los casos el fuego comenzó tras una extensa y fuerte
tormenta eléctrica que afectó parte de ambas provincias.
La caída de rayos generó decenas de focos en diferentes
lugares. La mayor parte de estos principios de incendio no prosperaron
o fueron apagados por bomberos forestales. Pero algunos lograron prender
ayudados por la sequía, las altas temperaturas y el viento.
El más grande es el que afecta los alrededores de Ingeniero Jacobacci,
una ciudad rionegrina ubicada unos 200 kilómetros al oeste de Bariloche.
Las primeras estimaciones indican que en ese lugar el fuego arrasó
con unas 15 mil hectáreas de pastizales.
El rayo cayó en la estancia Atraico, a unos 20 kilómetros
del casco urbano de la ciudad. Los bomberos habían logrado contener
el avance de las llamas pero el viento hizo que el fuego lograse expandirse.
El incendio llegó cerca del casco de la estancia, donde Defensa
Civil concentró la mayor parte de sus esfuerzos.
El delegado de ese organismo, Fabián Ñancucheo, dijo a
Clarín que hay 40 personas combatiendo el fuego. Son bomberos, peones
de la estancia y vecinos de Jacobacci que se acercaron en forma voluntaria.
Los brigadistas cuentan con el apoyo de una motoniveladora de la empresa
Viarse, con la que levantan la vegetación creando "cortafuegos",
que son callejones sin material combustible con los que se busca frenar
el avance de las llamas.
El incendio potencialmente más peligroso es el que afecta a las
estancias Alicurá y La Bañadera, ubicadas entre Bariloche
y San Martín de los Andes, al sur de Neuquén. Hasta ese lugar,
donde fueron consumidas unas 1.000 hectáreas de vegetación
arbustiva y pastizales, llegaron los aviones hidrantes del Plan Nacional
de Manejo del Fuego.
Brigadistas de San Martín de los Andes que pertenecen a
la Dirección de Bosques de Neuquén trabajan para evitar
que el incendio alcance el casco de la estancia Alicurá y un sector
especialmente combustible: las plantaciones de pinos.
Mientras tanto, otro grupo de bomberos forestales logró extinguir
anoche los focos que afectaban a las estancias Media Luna, Santa Julia
y Los Peucos, en cercanías de Junín de los Andes.
El sexto incendio se registra en la zona de Aluminé, en Neuquén,
y si bien no tiene grandes dimensiones, amenaza con afectar bosques nativos.
Anoche, el jefe de la Brigada de Lucha contra Incendios en la zona sur
de la provincia de Neuquén, Simón Lewis, dijo a Clarín
que a raíz de la sequía y el calor el riesgo de incendio
es extremo, por lo que pueden aparecer nuevos focos.
Mariano Cordero. BARILOCHE. ESPECIAL.
Fuente: Clarín (Argentina)
Enero 5, 2004
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