Los vizcaínos admiten que con «un pequeño esfuerzo» podrían reducir los daños al medio ambiente
Una encuesta del Gobierno vasco revela que las familias consideran prioritaria la «educación» y la «información» para mejorar sus hábitos

El Gobierno vasco puso en marcha hace dos años una iniciativa para evaluar de forma periódica el estado del medio ambiente. El análisis pretendía resumir a través de una serie de indicadores si Euskadi aprueba o suspende en el cuidado del entorno. A su vez, el Ejecutivo decidió ir un poco más lejos y confeccionó una encuesta que fue remitida a todas las familias para que se autoexaminaran. El 95% de las que han respondido admiten que con «un pequeño esfuerzo» podrían reducir los daños a la naturaleza.

Aunque Sabin Intxaurraga, consejero de Medio Ambiente, reconoció que el estudio «no es muy científico», valoró que alrededor de 10.000 personas hayan comunicado de forma directa al Ejecutivo su preocupación por el entorno. «La protección de la naturaleza es una tarea de todos», subrayó el responsable, quien recordó que la emisión de gases de efecto invernadero y la excesiva utilización de suelo son algunas de las asignaturas pendientes del País Vasco.

El informe no sólo ha permitido constatar que las familias son conscientes de su responsabilidad en el cuidado del entorno, sino que ha señalado los puntos en los que debe incidir el Gobierno vasco para mejorar sus hábitos. El 84% de los encuestados aseguró que «la educación y la información» son los pilares básicos para avanzar en este sentido. Intxaurraga precisó que su equipo ya trabaja en estas dos áreas y anunció nuevos proyectos. «Estamos presentes en 50 centros con la Agenda Escolar 21 y aumentaremos los programas porque sabemos que es una tarea a largo plazo», explicó.

Emisiones excesivas

El ejercicio de autocrítica realizado por las familias vascas también ha puesto de manifiesto «la falta de concienciación» de la mayoría de la población. Por ello, Intxaurraga insistió en uno de los problemas más graves. «Estamos 13 puntos por encima de los ejes del protocolo de Kioto en emisión de gases de efecto invernadero. Todavía hay tiempo para cambiar esta situación si apostamos por el transporte sostenible», proclamó.

Para predicar con el ejemplo, el consejero hizo entrega de las 22 bicicletas sorteadas entre las 10.000 personas que contestaron a la encuesta. Además, distribuyó los bonos de hotel que también formaban parte del 'gancho' para motivar a las familias en su examen doméstico del medio ambiente. En total, otras 22 personas disfrutaran de un fin de semana en un agroturismo de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai.

IÑAKI CASTRO

Fuente: El Correo Digital (Bilbao, España)
Enero 6, 2003