Amenaza latente
Las pirañas de la especie serrasalmus spilopleura han vivido
en el río y sus tributarios en pequeñas cantidas por
muchos años.
Sin embargo, por largo tiempo no se había informado de víctimas
entre bañistas o nadadores, de acuerdo con los autores del último
reporte.
Incidentes con pirañas comenzaron a aparecer hace unos cuatro
años.
Los casos alcanzaron su punto máximo en el verano de 2002. Durante cinco
fines de semana consecutivos se informó de 38 ataques de piraña.
El incremento en los ataques coincidió con la construcción
de un dique en el río.
También en los poblados de Itapui e Icanga, cercanos a diques
en el río Tiete, se dio cuenta de 50 casos en dos semanas.
En ningún de estos dos lugares se había producido una
oleada de ataques como ésa en el pasado.
"Es una consecuencia directa del represamiento de los ríos.
Esto crea condiciones ideales para que la población de pirañas
crezca", dijo el profesor Iván Sazima, de la Universidade
Estadual de Campinas en Sao Paulo.
Diez veces
Según el profesor Sazima, el número de pirañas
puede incrementarse unas diez veces como resultado de los diques.
Las pirañas ponen sus larvas entre la vegetación sumergida.
Cuando la corriente sube, muchas de las plantas son arrastradas; esto
problablemente controla la población de pirañas.
Las pirañas adultas nadan cerca de los "nidos" para
resguardar a las larvas. Allí, precisamente, se han producido
los ataques a los bañistas.
Generalmente el pez muerde a su víctima una sola vez, pero
puede causar serio daño.
La piraña arranca un pedazo de carne de la persona y deja una
herida en forma de cráter, acompañado de un sangramiento
profuso.
Sin embargo, los científicos sostienen que hay poca evidencia
que documente ataques masivos de piraña, estilo Hollywood.
Fuente: BBC (Inglaterra)
Enero 02, 2004 |