2003 deja 1.092 nuevas especies al borde de la extinción

La nueva lista elaborada por la entidad ecologista WWF a finales de 2003 contempla un total de 12.250 especies que podrían desaparecer de la faz de la tierra. Jamás en la historia se había registrado un incremento tan veloz en la destrucción de especies completas.

La deforestación, la desecación de lagos y zonas húmedas, así como la sobre explotación de algunas especies van acabando con ellas. En la mente de millones de personas el continente africano es seudónimo de vida salvaje, de aventuras entre leones y gacelas, entre cebras y jirafas. No hay cliché más grande, por desgracia. Según el informe del WWF en toda África viven ya sólo unos 13.000 rinocerontes. Cuando se comenzaron a realizar recuentos hace 30 años, la población de rinocerontes era aún de cerca de un millón. Y lo que acontece en África se hace extensivo al resto del planeta. Así por ejemplo, en el Pacífico Occidental viven ya sólo 100 ballenas grises. Estos enormes mamíferos ven peligrar su existencia por la construcción de plataformas petroleras y de gasoductos.

El 75 por ciento de la población marina ha sido pescada, según el informe del WWF. Muchas especies han perecido por la contaminación. Cada año se vierten 260.000 toneladas de petróleo al mar, tan sólo en el Mar del Norte 60.000. También los hipopótamos se encuentran en peligro. En el Parque Nacional de Virunga, en la República Democrática del Congo, hace 30 años vivían 29.000 hipopótamos, actualmente existen ya sólo 1.300. El hombre ha acabado con ellos sólo la venta de sus dientes de marfil. Los linces en Noruega, los orangutanes en Borneo, el bacalao en el Mar del Norte, enumerar a 12.250 especies toma su tiempo.

Por otro lado, también se puede informar sobre algunas mejoras logradas. Gracias a un acuerdo de protección internacional que rige desde hace 30 años, se ha logrado incrementar la población de osos polares de 10.000 a 22.000. China ha creado para los últimos 1.000 osos panda cinco nuevas áreas de protección. También se ha puesto bajo protección el último banco de corales de aguas frías del mundo, un área de 130 kilómetros cuadrados en Noruega. Y además se ha puesto bajo protección unas 3.000 hectáreas de selva en África Central.

Además hay que tener en cuenta que cada año se pierden para siempre entre 15 y 20 millones de hectáreas de bosques por incendios premeditados y por la tala desmedida de árboles.

Fuente:ANDALUCíA 24 HORAS (España)
Enero 5, 2003