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El humo del basural afecta barrios de Bariloche
El
fuego sigue creciendo, pero el Splif y bomberos dicen que está bajo
control. Las altas temperaturas y el viento generan focos permanentemente.
SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- El incendio que
se inició el
sábado por la tarde en el basural de Bariloche fue creciendo
en magnitud con el correr de las horas, y si bien no hubo peligro de
que se propagara fuera del perímetro del vertedero, el humo
envolvió a los barrios cercanos y cubrió la ruta 258.
Las autoridades del Splif y los bomberos entienden
que el fuego está controlado
y que no existen riesgos de propagación, pero preocupan las consecuencias
que puede tener para las personas la nube tóxica de humo, que
por momentos cubre la ruta o envuelve al vecindario, según los
caprichos del viento.
A última hora de ayer el humo ocasionaba dificultades al tránsito
que circulaba sobre la ruta 258, y la pestilencia que se desprendía
del basurero preocupaba a las autoridades sanitarias, aunque ningún
vecino había requerido todavía atención médica.
El sábado trabajaron brigadistas del Splif y bomberos voluntarios
para extinguir el fuego, en tanto que Defensa Civil colaboraba acercando
camiones cisterna, pero para algunos la utilización de agua habría
propiciado la combustión interior del basural y la liberación
de vapor con partículas tóxicas.
Roberto Molina, titular del Splif (Servicio de Prevención y Lucha
contra Incendios Forestales), entendió que "las altas temperaturas
y el viento hacen que la basura se encienda fácilmente. Hay mucha
madera, papel, cartón y plástico, unido a los residuos
vegetales de las podas, y la importante profundidad de los residuos acumulados".
Un bombero, que además es vecino de un barrio cercano, en cambio,
opinó que "esta es una de las llamadas 'quemas de achique',
que se realizan para prolongar la vida útil del basural".
El basural ocupa un predio de unas 10 hectáreas y está ubicado
al borde de la ruta 258 que conduce a El Bolsón, y en cercanía
de varios barrios del sector sudoeste de la ciudad
Es del tipo de "relleno sanitario", y los incendios son excepcionales,
porque los operadores toman precauciones para ventear o quemar el gas
que se forma de los residuos orgánicos y se acumula debajo de
la cobertura de tierra.
Desde hace unos 20 años la ciudad y sus autoridades se replantean
el creciente problema que significa el basural municipal, saturado de
residuos desde 1995, pero el tema sigue esperando una resolución
definitiva. Y la problemática no es nueva, porque hace 13 años
un dictamen del Centro Regional de la UNC recomendaba buscar a corto
plazo un nuevo emplazamiento del vertedero, argumentando que el actual
no tenía capacidad suficiente y provocaba un negativo impacto
ambiental y visual.
La peligrosa cercanía de los nuevos asentamientos del sudoeste
de Bariloche y el abundante régimen de lluvias del lugar, que
alcanza los 1.500 mm. anuales y dificulta el tratamiento de los líquidos
resultantes, son realidades que no se tuvieron en cuenta cuando se eligió el
emplazamiento. La circunstancia había sido denunciada también
por el dirigente ambientalista Alejandro Beletzky, quien decía
que el basural "está totalmente saturado", y que el
percolado de los residuos descompuestos "contamina las napas del Ñireco
y el lago Gutiérrez".
Fuente: Río Negro (Río Negro - Argentina)
Enero 26, 2004
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