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El valor social de las reservas naturales urbanas
El embajador británico inauguró un taller
en la costanera sur
Para avistar aves, andar en bicicleta, respirar aire
puro o alejarse de los problemas o los ruidos de la ciudad, las reservas
naturales urbanas pueden ser el lugar ideal. Pero, ¿por qué
son tan importantes para el ser humano? Porque, aunque muchos ni siquiera
las conozcan, pueden ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas.
De eso se trató el taller "El valor
social de las reservas", que Aves Argentinas y la Embajada británica
inauguraron ayer en la Reserva Ecológica Costanera Sur. Con el lema
"Naturaleza al alcance de todos", unas 50 personas, entre
especialistas y vecinos de la zona, se reunieron para elaborar ideas sobre
cómo acercar las reservas naturales a la gente y cómo enseñarles
a hacer un buen uso de estos espacios verdes.
"Las reservas naturales urbanas son lugares maravillosos, no sólo
por el nivel de biodiversidad que muestran sino porque están al
alcance de de todos los seres hu manos. Desde el presidente de una nación
hasta los chicos sin techo pueden acceder y disfrutar de la naturaleza",
dijo el embajador inglés en la Argentina, sir Robin Christopher,
al inaugurar el taller.
En la reunión también estuvieron Eduardo Epszteyn, secretario
de Medio Ambiente y Planeamiento Urbano del Gobierno de la Ciudad; Andrés
Bosso, de Aves Argentinas, y Francisco Pestanha, coordinador de la Reserva
Ecológica Costanera Sur.
El taller se hizo en dos partes. Primero expusieron especialistas sobre
la importancia de las reservas ecológicas en la ciudad. Después
el público se dividió en grupos y debatió sobre cómo
hacer para que la gente tome conciencia de la importancia de la reservas
urbanas.
"La relación entre la Embajada y la Reserva siempre ha sido
muy estrecha. El gobierno de mi país tiene un especial interés
en el medio ambiente y por eso apoyamos este tipo de iniciativas",
explicó Christopher, quien aseguró que la Reserva de la Costanera
Sur es su lugar preferido para hacer ciclismo. Y, como para marcar aún
más su fanatismo hacia la naturaleza, se puso una corbata con motivos
de animales de colores.
Uno de las proyectos auspiciados por la Embajada tuvo que ver con acercar
a los chicos de escuelas carenciadas a las reservas. La experiencia se
hizo en la de Costanera Sur con la escuela N° 25 Bandera Argentina
y en la Reserva Otamendi con la N° 4 José Félix Bogado,
de Campana.
"La idea era que los chicos conocieran las reservas, que se involucraran
con la naturaleza. Mediante las actividades descubrieron qué se
puede hacer en estos espacios verdes", explicó Mauricio Manzione,
de Aves Argentinas.
Las reservas naturales urbanas son lugares donde se puede encontrar la
flora y la fauna de un a zona determinada para estudiarla o simplemente
conocerla. A diferencia de las plazas y los parques, su principal objetivo
es preservar muestras de ecosistemas de cada región.
Las reservas son centros educativos y, a veces, pueden ser los primeros
lugares donde la gente entra en contacto con la naturaleza.
La Costanera Sur es un espacio de 300 hectáreas. Allí se
pueden ver cisnes de cuello negro, garzas blancas, cotorras, zorzales,
horneros y gaviotas, por nombrar algunas especies. A los costados de los
caminos es posible chocarse con iguanas y hasta con lagartos overos (una
especie de lagartija de la Mesopotamia).
"Además definió Bosso, de Aves Argentinas,
son lugares que ayudan a mejorar la calidad de vida de las personas que
vivimos en grandes ciudades. En estos espacios uno puede despejarse, aunque
sea por un rato, de los problemas cotidianos. Aquí la cotización
del dólar no tiene ninguna importancia" .
Por Constanza Durán
Fuente: Clarín
Diciembre 14, 2002
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