Terminaron los pliegos
Licitan la recolección de basura

El Gobierno porteño firmará esta semana el llamado a audiencia pública para "discutir con transparencia" los pliegos de la licitación del servicio de recolección de basura, que suma 120 millones de pesos anuales. "Los pliegos ya están terminados y bajo análisis de la Procuración porteña, la audiencia pública podría realizarse a fines de enero próximo y la licitación se adjudicaría a mediados de 2003", informó Eduardo Epstein, secretario de Medio Ambiente de la ciudad.

En febrero de 2003 vence el quinto año de contrato de los actuales adjudicatarios del servicio. Son cuatro empresas privadas, Cliba, AEBA, Ecohábitat y Solurban, que tendrían derecho a un año más de trabajo. "Por eso iniciamos ahora todo el proceso de audiencia y licitación", dijo Epstein. Una quinta zona, que abarca Liniers, Soldati, Lugano y Mataderos, está en manos del propio Gobierno porteño.

La zona 1, que abarca el Microcentro, la Boca, Recoleta, Barrio Norte, San Telmo, Almagro y Once es de la empresa Cliba. La zona 2, que cubre parte de Palermo, Villa Crespo, Belgrano, Núñez y Colegiales, es de AEBA. La zona 3, con los barrios de Versailles, Floresta, Devoto, Villa Luro, Villa del Parque y Urquiza, es de Solurban. La zona 4, en manos de Ecohábitat, incluye los barrios de Boedo, Caballito, Pompeya, Parque Chacabuco y Flores.

El licenciado Epstein adelantó algunos detalles de los pliegos. Achicando las zonas privadas actuales se creará una zona más, no se pagará por tonelada sino "por objetivos de limpieza en esa zona". Para "evitar presiones empresarias", se escalonarán los vencimientos de los futuros contratos, a 54 y 48 meses.

Asimismo, cada adjudicatario deberá construir una planta de separación y reciclado de basura en su zona. "La idea es reciclar cada vez más y enterrar menos residuos", se informó. El gobierno se reservará el derecho de dar un tercio de cada zona a cooperativas de cartoneros. Según datos del CEAMSE, la ciudad generó este año 1.229.000 toneladas de basura.

Fuente: Clarín
Diciembre 8, 2002