Desastre inminente
El ataque de EE.UU. provocará en Irak una catástrofe ecológica


Una guerra contra Irak podría provocar una catástrofe ecológica en el país. El principal motivo: la cantidad de pozos de petróleo que hay junto a los ecosistemas particularmente frágiles. Lo ha advertido, entre otros expertos, Jonathan Lash, presidente de la organización ecologista World Resources Institute (WRI). Asegura que el propio Saddam `podría crear ahora deliberadamente una nueva catástrofe si es atacado´. Para apoyar su argumento Lash recuerda el precedente de la Guerra del Golfo (1991).

El desastre además tendría unas terribles consecuencias humanitarias. Una tragedia que llegaría en el peor momento, pues un informe de UNICEF asegura que, gracias al programa de petróleo por alimentos, la desnutrición infantil se ha reducido a la mitad desde 1996. De hecho Irak continúa dedicando a comida la mayor parte del dinero que recibe por el crudo. Así que no viene mal recordar las consecuencias de la guerra de 1991 y el posterior embargo. En noviembre de 2000 la situación era calificada de crítica por la Organización Mundial de la Salud. Aportaba unos datos alarmantes desde el inicio del bloqueo. La mortalidad en adultos se había incrementado en 50.000 personas por año, mientras que la infantil había crecido en 40.000 por año, seis veces más que en 1989. Con una delirante tasa de mortalidad en menores de cinco años de 130 por 1000 nacidos, desde el inicio del bloqueo han fallecido 510.000 niños.

En relación con los daños ecológicos, dice Lash que `lo que para muchos fue un conflicto breve para liberar Kuwait, fue un verdadero desastre ecológico, del cual la región y su gente todavía no se recuperaron´. Por otra parte, responsables de inteligencia militar estadounidenses han expresado su temor a que Saddam Hussein desencadene, como acto de defensa, una `política de tierra quemada´. Idéntico que en 1991. Durante su retirada de Kuwait, las tropas iraquíes prendieron fuego a 732 pozos de petróleo. De cuatro a seis millones de barriles diarios, es decir el 10% del consumo cotidiano mundial, se hicieron humo, liberando en la atmósfera 500 millones de toneladas de gas carbónico. Cabe recordar que el sur de Irak tenía uno de los más antiguos y ricos ecosistemas del planeta, una región de pantanos bañada por el Chatt-el-Arab (el río de los árabes), en la confluencia del Tigris y el Eufrates, más conocida con el nombre de Creciente Fértil.

La guerra está al borde del estallido y cada vez son más las voces que se oponen a la intervención militar en la que Bush tiene tanto interés. El mismo que, ante el anuncio de Corea de que está `actualizando´ su arsenal nuclear, ha asegurado ser capaz de luchar contra dos conflictos al mismo tiempo. Aquí en España, el grito cada vez es más alto. El 28 de diciembre partirá un avión a Bagdad con 138 españoles abordo como protesta por la guerra.

Daniel Seseña

Fuente: La Corriente Alterna
Diciembre 26, 2002