Expertos detectan nuevas grietas en la popa del petrolero hundido Prestige

MADRID (Reuters) -- Los expertos que trabajan en la zona donde se encuentra sumergido el Prestige, que se hundió con más de 50.000 toneladas de petróleo en sus tanques, detectaron tres nuevas grietas en la popa del buque que suponen un nuevo peligro para la costa atlántica española, informaron el lunes las autoridades.

Según indicó el vicepresidente primero del gobierno español, Mariano Rajoy, se ha creado una comisión científica para estudiar la información sobre las grietas y los datos recopilados por el submarino oceanográfico francés Nautile, que ya se encuentra de regreso en el puerto de Vigo tras sumergirse 3.600 metros de profundidad hasta donde se encuentra el carguero.

"En popa han aparecido tres grietas más de las que les informé en el día anterior (domingo)", dijo Rajoy en una rueda de prensa en Madrid sobre la evaluación del estado de las dos partes del partido casco del Prestige.

"Ahora hay que hacer una evaluación de cuánto fuel puede estar saliendo al mar, qué cantidades, y si hay posibilidad de que se solidifique (el combustible en el interior del casco)", agregó sobre la posibilidad de nuevos vertidos en el litoral gallego.

El tanquero bahameño registrado en Liberia se partió en dos el 13 de noviembre durante una tormenta y se hundió. Unas 20.000 toneladas (5,3 millones de galones) escaparon del cisterna y se vertieron al mar. El resto, unas 57.000 toneladas, se hundieron con el Prestige.

Los expertos no coinciden en sus opiniones sobre lo que ocurrirá con el crudo de los tanques del petrolero. Algunos consideran que el combustible se solidificará por las bajas temperaturas del fondo del mar --tesis que el gobierno defendió en un principio--, otros dicen que la presión del agua podría acabar rompiendo el casco y derramando la carga.

"Estamos previendo todas las posibilidades", dijo Rajoy ante la pregunta de si se estima la posibilidad de que el casco estalle.

Tareas de limpieza

La zona más afectada por las manchas el lunes era la situada a unos 60 kilómetros de Cabo Silleiro, con unas 40 placas de distinta longitud, además de las tres detectadas el domingo unos 25 kilómetros al oeste del lugar donde se fue a pique el petrolero.

En la zona próxima al lugar del hundimiento, "está intentando trabajar un buque de pabellón noruego que encuentra muchas dificultades porque, si bien se trata de manchas de una enorme extensión, no tienen la densidad suficiente para poder ser recogidas", señaló Rajoy.

Respecto a las manchas aparecidas en la costa cantábrica española, señaló que existen "diferentes áreas con manchas importantes, sobre todo en la zona entre Avilés, Gijón y Santander... difíciles de succionar por su densidad".

Según datos ofrecidos por la Cadena Ser, la mayoría de los españoles considera que las autoridades, ampliamente criticadas por su actuación frente a la crisis generada por el buque cisterna, son responsables de que el accidente del petrolero se haya convertido en una catástrofe.

Durante el fin de semana, más de 7.000 personas trabajaron en las labores de limpieza de la costa gallega, una de las áreas de pesca más ricas de Europa, de las que unas 5.800 eran voluntarios.

El lunes se encontraban retirando fuel de las playas afectadas 4.705 personas, entre ellas 2.190 miembros de las Fuerzas Armadas y unos 1.000 voluntarios.

Fuente: CNN
Diciembre 10, 2002