Se cayeron 2.000 litros de Ácido fosfórico
Derrame tóxico en el ingreso a Mar del Plata

El accidente se produjo por una maniobra del camión que transportaba bidones con ácido.

Por desconocimiento, y sobre todo porque en la zona no había humo ni fuego, la gente se acercó a ver el inusual operativo con curiosidad, sin ningún temor. Pero la voz de alerta no tardó en llegar: los dos mil litros de ácido fosfórico derramados por un camión que ingresaba a Mar del Plata obligó a desalojar varias empresas y algunas familias tuvieron que abandonar su casa.

Es que, aunque no hubo intoxicados, las consecuencias pudieron haber sido trágicas. Si ese producto es inhalado durante mucho tiempo o logra penetrar en la piel puede causar lesiones severas y en algunos casos, hasta la muerte.

Según los especialistas, por la gravedad del derrame, la Policía, los Bomberos Voluntarios y Defensa Civil tuvieron que diseñar un urgente dispositivo de seguridad para no tener que lamentar víctimas. Las primeras medidas fueron interrumpir el tránsito y disponer un vallado distante a cien metros del lugar. Además, desalojaron empresas como Carrefour y Alfajores Havanna, que, en ese momento, además de contar con gran cantidad de personal, tenían muchos clientes.

El accidente se produjo ayer poco antes de las 10 de la mañana. El conductor del camión que trasladaba el ácido —cuya identidad no trascendió— circulaba por la rotonda de la Autovía 2 y la Avenida Constitución, uno de los accesos a la ciudad, que está a unos 12 kilómetros del centro. De acuerdo al testimonio que él mismo le hizo a la Policía, el chofer tuvo que hacer una riesgosa maniobra para evitar un choque con otro camión, que luego se fugaría sin dejar rastros.

"Se sintió una frenada y un bocinazo y enseguida observamos que se caía una enorme cantidad de líquido. Al principio nos causó gracia porque no sabíamos qué era, pero luego empezó a salir vapor y nos asustamos", manifestó Carolina, una de las empleadas del negocio Havanna, que está ubicado justo frente al sitio donde se produjo el derrame.

Esa maniobra brusca provocó que se cayeran los dos bidones de ácido que contenían mil litros cada uno. Pese a que los bidones, por precaución, contaban con un precinto metálico, lo repentino de la acción hizo que el producto —definido como "tóxico y corrosivo"— se volcara inmediatamente en el asfalto y también adentro del camión.

"Mucha gente se acercaba a mirar como si se tratara de un hecho inédito y llamativo, pero lo cierto es que este ácido puede causar daños graves, que por lo general no se conocen", explicó a Clarín Jorge Venturini, comisario jefe del cuartel de Bomberos.

Las lesiones, contó, pueden incorporarse a través de la inhalación, la ingestión o el contacto con la piel. "En estos casos hay que actuar con mucha celeridad. De lo contrario, las consecuencias pueden ser dolorosas y hasta terminales", agregó Venturini.

El ácido fosfórico —aunque suele otorgársele múltiples usos, entre ellos como conservante de gaseosas cola— en este caso iba a ser utilizado por una empresa que fabrica alimentos para perros. Por eso, se supo más tarde, estaba diluido al 80 por ciento y fue más fácil controlarlo.

"Hay algunas personas que sintieron irritación en los ojos, pero todo está controlado porque, cuando se advirtió del peligro, nadie se quedó en la zona", se apresuró a aclarar Luis Saidman, médico del servicio de emergencia del Hospotal Interzonal General de Agudos.

El operativo, que entre médicos, bomberos y hombres de Defensa Civil incluyó a más de 30 personas, se implementó sobre la marcha, pero no dejó espacio para las improvisaciones. La tarea crucial quedó en manos de los bomberos, que, equipados con trajes especiales y máscaras de oxígeno, se ocuparon rápidamente de volcar grandes cantidades de arena sobre el ácido (limpiarlo con agua hubiera incitado vapores) con la intención de evitar la propagación de los gases.

Aun después de habilitarse el acceso a los vehículos, un grupo reducido de bomberos continuó limpiando el lugar para que no quedara ninguna evidencia de ácido, al tiempo que dos policías se quedaron de guardia porque algunos chicos saltaban los vallados y se metían en zonas que no habían sido supervisadas.

Ahora, después de un trabajo que se extendió durante ocho horas, los restos de ácido quedaron en poder de la empresa Transervice —la única autorizada por la Secretaría de Medio Ambiente de esta ciudad para su recolección— que los llevará a un predio de disposición final de Campana

Santiago Fioriti

Fuente: Clarín
Diciembre 20, 2002