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Un río tóxico llega a Rusia
Construyen un gran dique de arena y hierro para proteger a 10,000 personas
JABAROVSK, Rusia (AP y France
Presse).— Las autoridades de esta ciudad
interrumpieron ayer el suministro de agua potable a 10,000 personas, al acercarse
un derrame tóxico río abajo desde China.
Funcionarios regionales señalaron que pruebas en el río Amur,
que pasa junto a esta ciudad de 580,000 personas y la provee de agua, no habían
detectado concentraciones de productos químicos por encima de los niveles
aceptables. Pero los vecinos de tres barrios del sur hallaron avisos en sus
edificios de apartamentos con listas de los productos tóxicos que podría
contener el agua y sus posibles efectos. Se les advertía que no
intentaran obtener agua de sus radiadores alimentados con agua caliente.
El derrame de benceno provocado
por una explosión en una fábrica
de productos químicos en China se encontraba a 30 kilómetros
río arriba de la ciudad y no estaba claro cuándo llegaría,
según el vocero del gobierno regional Serguei Levkov. La mancha contaminante,
que mide 180 km, tardaría 4 días o más en pasar
Jabarovsk.
Los habitantes contaban las
horas ansiosamente al acercarse la capa tóxica
de benceno y ponían sus esperanzas en el gran dique de sacos
de arena y hierro que acababan de terminar de construir.
Miles de obreros, chinos y
rusos terminaron el dique de 300 metros de largo, luego de una noche
de trabajo ininterrumpido,
dedicados
a colocar
sacos
de arena, viejos vagones de carga en el río para reforzar
la barrera construida con premura a unos cuantos kilómetros
de Jabarovsk.
Esa barrera dio algo de seguridad
a la población.
La
capa de benceno, que bajó por el río Songhua, se extiende
a lo largo de 180 kilómetros en territorio ruso
y está a de kilómetros
de la ciudad. Otro incidente en China Las autoridades chinas
trabajaban febrilmente para garantizar el suministro de
agua potable seguro a una ciudad de un millón
de habitantes, amenazada por otro vertido de producto tóxico,
la segunda crisis grave de este tipo en las últimas
semanas.
Estos dos incidentes ponen
en evidencia la gravedad de la contaminación
de las aguas en China, y los expertos se preguntan si el
gobierno de Pekín
es capaz de hacer frente a los desafíos planteados
por el acelerado desarrollo económico del país.
El
excesivo vertido de un metal tóxico, el cadmio,
procedente de una fundición del Estado junto al
río Beijiang, una de las principales
fuentes del agua potable de las ciudades del norte de la
provincia de Guangdong, ocasionó este nuevo incidente.
La
descarga de desechos aumentó el volumen del cadmio
en el río
en la ciudad de Shaoguan en casi diez veces sobre el nivel
seguro, “poniendo
en peligro” la seguridad del agua.
Informantes no señalaron la fecha en que tuvo lugar esta contaminación,
pero funcionarios responsables del medio ambiente fueron
enviados a la zona el domingo pasado.
Fuente:Yucatán
Diciembre 23, 2005
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