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Para
el Banco Mundial, las papeleras cumplen requisitos "técnicos" para
instalarse
El estudio preliminar de impacto ambiental de las plantas
proyectadas en Fray
Bentos indica que no empeorarán la calidad del agua o del aire de forma
significativa - Ayer, medios de Uruguay habían adelantado que el organismo
de crédito internacional aprobaría el proyecto.
El Banco Mundial afirmó hoy que el proyecto para la construcción
de dos plantas de celulosa en Uruguay cumple sus "requisitos técnicos" y
no empeorará la calidad del agua o del aire de forma significativa,
según informó esta tarde la agencia EFE.
La Corporación Financiera Internacional, la entidad de ese organismo
que apoya al sector privado, divulgó hoy el estudio "preliminar" de
impacto social y ambiental del proyecto, que no establece ningún
efecto negativo en Argentina, aunque no llegó a una conclusión
clara sobre el turismo.
El informe declara que las previsibles emisiones de óxidos de
nitrógeno o dióxido de azufre de las dos plantas cumplirán
con las normas del Banco Mundial.
Además, las descargas al río Uruguay, en cuyas márgenes
se construyen las plantas, no serán detectables a corta distancia
y no afectarán la vida acuática o el uso recreativo del
río, según el informe.
En base a estas conclusiones, el turismo en la rivera argentina o la
uruguaya tampoco se debería ver perjudicado, pero los expertos
que elaboraron el estudio no descartaron que los visitantes decidan no
acudir a estas zonas tras la construcción de las plantas en base
a sus preferencias personales, según dijo a EFE Bill Bulmer, subdirector
del Departamento de Medio Ambiente y Asuntos Sociales.
Este informe, de tono positivo, no implica que el Banco Mundial haya
aprobado aún de forma definitiva su aportación al proyecto,
una cifra que ha cambiado a lo largo del proceso y que ahora llega a
los 680 millones de dólares entre préstamos directos, sindicados
y garantías de crédito.
La publicación del estudio abre un período de consultas
con los gobiernos de Buenos Aires y Montevideo, las empresas que construyen
las plantas en las márgenes del río Uruguay -Botnia, de
Finlandia, y Ence, de España-, organizaciones no gubernamentales
y las comunidades que se verán afectadas.
"No podemos tomar y no tomaremos una decisión hasta que
el proceso de consultas haya concluido", enfatizó Dimitris
Tsitsiragos, director de Fabricación Global de la IFC.
El informe afirma que las obras requerirán a más de 7.000
obreros en la zona de Fray Bentos, lo que aumentará el empleo
pero subirá la demanda de viviendas y servicios públicos.
Además, se incrementará el tráfico, pues unos 580
camiones podrían recorrer las dos carreteras que conducen a las
plantas diariamente.
El estudio no aborda los efectos positivos que tendrán para la
economía uruguaya las plantas, cuyo coste total ascenderá a
1.860 millones de dólares.
Tal como adelantaran ayer medios uruguayos, el Banco Mundial presentó un
informe favorable para la instalación de plantas de celulosa en
territorio uruguayo, entendiendo que no provocarán un impacto
ambiental significativo.
Al respecto, el subsecretario de Vivienda uruguayo, Jaime Igorra dijo
que la información "corrobora la tranquila espera" que
se mantuvo desde el gobierno de Tabaré Vázquez sobre el
tema, debido a que "los técnicos ambientalistas contratados
por el Banco Mundial no podían tener una opinión diferente
a la de los técnicos uruguayos".
La decisión del Banco Mundial implica el otorgamiento de un crédito
para la construcción de plantas de celulosa sobre el Río
Uruguay a las que Argentina se opuso.
El subsecretario de Vivienda explicó que "la tecnología
ha avanzado, así que acá hubo falta de información
o alguna otra razón para las protestas" efectuadas por funcionarios
argentinos.
Además, dijo que en el gobierno uruguayo "se coincide con
el presidente (Néstor) Kirchner, porque para nuestro país
la defensa del medio ambiente es causa nacional".
Fuente: Infobae (Argentina)
Diciembre 20, 2005
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