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Se ha perdido el 40% de la superficie de los humedales
Aguas subterráneas
del río Rímac están en
peligro por la sobreexplotación.
Ahora que una sequía
nos sentencia a sufrir un año más
de racionamiento de agua potable, el informe final sobre la situación
ambiental de Lima y Callao, auspiciado por el Programa de las Naciones
Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), alerta que para atender la creciente
demanda de abastecimiento se está abusando de las fuentes de
aguas subterráneas. "Se ha determinado que el caudal de explotación que garantiza
el cuidado de la napa freática (aguas subterráneas) de
los ríos Rímac y Chillón es de 6 metros cúbicos
por segundo (m3/seg). Sin embargo, actualmente existiría una
sobreexplotación
de 1,10 m3/seg", dice el informe. Es decir, se extrae 18% más
del máximo recomendable.
Este informe forma parte del proyecto
GEO (Global Environment Outlook), una iniciativa global asumida
por las Naciones Unidas para entender
los problemas de las ciudades desde una perspectiva ambiental.
Su elaboración
ha estado a cargo del Grupo de Emprendimientos Ambientales (GEA),
el Consejo Nacional del Ambiente (Conam) y las municipalidades
de Lima y
Callao.
El informe también hace hincapié en la calidad
de las aguas del río Rímac. "Las aguas que ingresan
a La Atarjea muestran altos niveles de contaminación, sobre
todo de metales pesados, con valores que sobrepasan los estándares
nacionales e internacionales (como los de la Organización
Mundial de la Salud). Los centros mineros son los principales responsables
de esta contaminación",
se lee.
La preocupación también alcanza al agua potable que
es distribuida por surtidores particulares. "El 70% de ellos
no cuenta con un sistema de desinfección".
Otro aspecto
señalado en el informe tiene que ver con la reducción
progresiva de las áreas verdes. Solo durante los últimos
diez años se habría perdido el 40% de la superficie
de los humedales de la ciudad. Además, de las 66 especies
de flora, ahora solo existen 55 ( casi 20% menos).
Pese al diagnóstico
obtenido, una de las principales dificultades con la que se toparon
los realizadores del informe tuvo que ver con la
ausencia de información actualizada. Eso, por ejemplo, ocurre
con la calidad del aire y la contaminación sonora: las mediciones
no se hacen en forma regular y los resultados no son conocidos
por los ciudadanos.
Ana Zuchetti, directora del Grupo de Emprendimientos
Ambientales, dijo, además, durante la presentación
del informe, que en algunas instituciones hubo poca intención
de colaborar (no dijo cuales). "Y,
en otros casos, la calidad de la información que se entregaba
era cuestionable", remató.
Mala comunicación
El informe pone también en evidencia
la falta de coordinación
entre las políticas ambientales de Lima y Callao. Señala
también lo dispersas que están las competencias, con más
de una decena de instituciones ambientales.
"El área metropolitana carece de un sistema orgánico e integrado.
Hay más de 50 municipalidades con agendas desarticuladas, prioridades
localizadas y recursos limitados". Además, a diferencia del
Callao, el Concejo de Lima aún no aprueba su Sistema Regional
de Gestión Ambiental.
Fuente: El Comercio
(Peru)
Diciembre 19, 2005
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