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CALIDAD
DE VIDA : DESPERDICIOS CON ALTO IMPACTO NEGATIVO EN EL MEDIO AMBIENTE
Y LA SALUD
Crece la basura electrónica y nadie sabe qué hacer
con ella
Operadores del mercado de residuos dicen que el 75% de los aparatos
electrónicos viejos está guardado porque no tiene destino
final. En Europa ya hay una ley específica. En la Argentina, sólo
un proyecto.
Le dicen e—scrap. Significa desecho electrónico. Y es un
problema enorme que recién ahora comienza a vislumbrarse y discutirse. ¿Qué hay
que hacer con las computadoras, los televisores y los celulares que no
andan, que quedaron obsoletos o que ya no se usan? La Unión Europea
acaba de promulgar una ley con respecto a este tema. ¿Qué pasa
en Argentina?
El video al vecino, el estéreo a un primo, el celular al nene,
y el grabador a... ¿la bolsa de la basura? No es fácil
decidir el destino de los aparatos electrónicos que ya no se usan.
Para las empresas es peor: de repente renuevan mil teléfonos y
hay que hacer algo con los aparatos viejos. Así las cosas, los
desechos electrónicos componen el grupo de desperdicios de mayor
crecimiento no sólo en Argentina sino en todo el mundo.
Se impone encontrar una solución para que estos residuos no terminen
contaminando predios del CEAMSE o basurales municipales del país,
ya que siempre que aparece cadmio, plomo, bromo y otros metales pesados,
la mayoría proviene del e-scrap. Un ejemplo: un televisor o un
monitor de computadora tiene hasta dos kilos de óxidos de plomo.
Gustavo Fernández Protomastro, biólogo y director de EcoGestionar —una
consultora que asesora sobre estos temas— y Escrap —una red
de operadores del mercado de residuos— dice que el 75% de los aparatos
electrónicos viejos está guardado porque no se sabe qué hacer
con ellos.
Y también cita cifras de la Universidad Tecnológica Nacional
(UTN): a fines de 2006 circularán en el país 20 millones
de teléfonos celulares. En el 2010 se estima que habrá 10
millones de computadoras, a lo que habrá que sumar más
de 40 millones de equipos de video, televisores, DVDs, filmadoras y cámaras
digitales, y unos 15 millones de equipos de audio.
Las proyecciones de ventas de los fabricantes —basadas en la imparable
actualización tecnológica— hablan de al menos cinco
millones de equipos informáticos obsoletos en los próximos
cinco años. "Ese dato lleva a establecer con precisión
que las 1.250 toneladas de residuos electrónicos estimadas en
el 2004, pasarán a ser 13.450 el año que viene. Hoy el
e-scrap representa el 1% de los residuos comunes y en el 2006 será el
11%. Y de no mediar un manejo sustentable, todo el e-scrapterminará en
basurales que no fueron pensados ni están preparados para manejar
los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos como
plomo, fósforo, cadmio, níquel y plásticos bromados",
dice Protomastro.
Estos materiales provocan impactos negativos tanto en el medio ambiente
como en la salud de los hombres. Karina Aguirre, médica ecotoxicóloga
de la Universidad de la Plata y del INTA, lo explica mejor: "Todos
los residuos siempre impactan en el medio ambiente, porque la mayoría
de los materiales no son biodegradables. Los metales tienen una gran
capacidad para persistir en el medio ambiente. Y el eslabón final
siempre es el hombre, que termina ingiriéndolos a través
de lo que come".
Aguirre detalla, además, todos los problemas que acarrean al
organismo materiales como el plomo (daño renal, trastornos menstruales,
irrita el sistema nervioso, disminución de glóbulos rojos),
el cadmio (afecta al hígado, el riñón, los pulmones,
el corazón, los huesos), el níquel (afecta los pulmones,
provoca abortos espontáneos).
Y lo bueno es que la mayoría de los aparatos electrónicos
contiene una cantidad de materiales, incluyendo metales, que se pueden
reciclar. El reciclaje de los viejos aparatos electrónicos ahorra
recursos y protege el medio ambiente porque no es necesario extraer metales
nuevos.
La Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación
(SAyDS) considera peligrosos a los televisores, computadoras, baterías
y monitores descartados por tener compuestos de plomo, cadmio, PCB, cromo,
bromo. Es por eso que estos aparatos no deben ir con el resto de la basura
común. Para reciclarlos o exportarlos, la SAyDS requiere un permiso
especial que evalúe el impacto ambiental de esas operaciones y
cumplir con tratados internacionales como la Convención de Basilea
para el movimiento de Residuos Peligrosos.
La SAyDS considera que los desechos electrónicos son Residuos
Peligrosos, es decir, están regidos por las leyes nacionales Nø 24.051
(de Residuos Peligrosos) y 25.612 (de Residuos Industriales y Actividades
Comerciales). Deben ser recogidos y tratados por operadores registrados
en organismos ambientales provinciales o nacionales. Pero el país
no cuenta con una legislación específica. Por eso, los
especialistas de Escrap y EcoGestionar —biólogos, ingenieros,
químicos, abogados, médicos y arqueólogos— prepararon
un proyecto de ley sobre el manejo sustentable de estos residuos (Ver "Un
proyecto...").
Aguirre cuenta que, según la Cámara de Residuos bonaerense,
sólo el 25 % de la basura es tratada correctamente. El resto no:
se vuelca cielo abierto.
Protomastro da el ejemplo europeo, donde las empresas son las que deben
hacerse cargo del reciclado del 65 % de los materiales de cada aparato.
Eso es lo que estipula una ley sancionada hace tan solo un mes. Aquí el
debate aún sigue pendiente.
Mariana Iglesias.
Fuente: Clarin (Argentina)
Diciembre 05, 2005
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