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Más de 26 mil empresas generan residuos contaminantes en el país
Principalmente
en la frontera norte
MEXICO, Distrito Federal (OEM / INFORMEX).- Según un informe de
la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara de Diputados
y con base en datos de la Procuraduría Federal de Protección
al Ambiente, en México operan aproximadamente 26 mil establecimientos
industriales y de servicios que generan residuos peligrosos, ubicados
principalmente en ocho regiones prioritarias: frontera norte, Golfo de
México, Puebla-Tlaxcala, Querétaro-León, Lerma-Toluca
y Zonas Metropolitanas de Guadalajara, Monterrey y del Valle de México.
En tanto, menciona el estudio, el deterioro y la presión que se
ejerce al medio natural no sólo en la fase de consumo final de
mercancías, sino también en su producción y distribución,
ya que una mercancía no sólo daña el ambiente cuando
se desecha sino también por la cantidad de energía y materias
primas empleadas en su producción, distribución y las estrategias
para promover su consumo. Un ejemplo de lo antes dicho es la producción
de papel, en donde para la elaboración de una tonelada en promedio
se requiere de 17 árboles; 26 mil litros de agua y cuatro mil
100 Kw/hr de energía eléctrica.
Aunado a lo anterior, existe el grave problema de la generación
de basura por desechos sólidos. En México, al igual que
en la mayor parte del mundo, la basura es uno de los grandes problemas
ambientales, ya que su generación se ha multiplicado en los últimos
años, su composición hace más difícil su
adecuado manejo y cada vez existen menos lugares para su disposición
final, creando impactos negativos sobre el aire, agua y suelos, ya que
la mayoría de los residuos generados se depositan en sitios como
los tiraderos a cielo abierto.
Asimismo, en la actualidad, se reconoce universalmente la gravedad de
la contaminación de los arroyos, ríos y lagos, e incluso
de los mares, que cada día se ven amenazados debido a los grandes
centros de población e industrias emplazadas en sus costas y al
volumen, cada vez mayor, de transporte marítimo.
Además, muchos contaminantes industriales son acarreados a grandes
distancias por la atmósfera, lo que hace que las actividades tecnológicas
del hombre tengan una repercusión directa en la totalidad de los
océanos, pese a que éstos cubren el 70 por ciento de la
superficie del globo.
Otro aspecto que toca el documento es la ausencia de programas de manejo
en la mayor parte de las áreas naturales protegidas de nuestro
país, lo que provoca el uso inadecuado del territorio bajo protección
y el aprovechamiento desordenado de sus recursos. Lo anterior genera
reducción de la superficie protegida, pérdida de biodiversidad
y de recursos naturales, etcétera.
En México existen 148 áreas naturales protegidas federales
que representan más de 17 millones de hectáreas del territorio
nacional y que en conjunto equivalen al 8.5 por ciento de la superficie
total del país. De este universo, solamente 33 áreas cuentan
con programas de manejo publicados y algunos de ellos no han sido actualizados
desde la fecha de publicación. Las 115 áreas naturales
restantes no cuentan con este instrumento.
El problema principal de la ausencia de programas de manejo es que neutraliza
la declaratoria de área natural protegida y en términos
prácticos deja sin efecto el decreto.
La problemática de conservación no radica en la declaratoria
de un área natural protegida, es muy fácil hacer un decreto,
la verdadera problemática es que dichas zonas no cuentan con un
programa de manejo en el momento de que son creadas, por lo que el desafío
sigue siendo que estas áreas de protección se conviertan
en una realidad efectiva.
Por otra parte, de acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Social
(Sedesol), se ha modificado de manera sustancial la cantidad y composición
de los residuos sólidos municipales (RSM), ya que su generación
aumentó de 300 gramos por habitante por día, en la década
de los cincuenta, a más de 860 gramos, en promedio, en el año
2000; asimismo, la población se incrementó en el mismo
periodo, de 30 millones a más de 97 millones estimándose,
para ese año, una generación nacional de 84 mil 200 toneladas
diarias.
Actualmente somos poco más de 100 millones de habitantes, quienes
generamos diariamente entre 954 y 995 mil toneladas de residuos sólidos
municipales. El año 2002 la población aumentó en
1.28 por ciento y en ese mismo periodo la generación de residuos
sólidos se incrementó en 4.37 por ciento, dando como resultado
que cada vez seamos más mexicanos y que generemos más basura
por habitante.
En cuatro décadas, la generación de RSM no sólo
se incrementó nueve veces, sino también sus características
se transformaron de materiales mayoritariamente orgánicos, que
por sus características químicas y su origen pueden ser
fácilmente reintegrados a la naturaleza, a elementos cuya descomposición
es lenta y requieren de procesos físicos, biológicos o
químicos complementarios para procesarse.
Cabe mencionar que los residuos generan impactos adversos considerables
sobre el medio ambiente, principalmente cuando son abandonados en vía
pública, cañadas, arroyos y terrenos.
Es un hecho que el depósito de los RSM en arroyos y canales o
su abandono en la vía pública puede causar la erosión
de suelos e impedir la recarga de acuíferos, la proliferación
de fauna nociva transmisora de enfermedades, la modificación de
las características naturales de los sistemas de arroyos, la disminución
de los causes y durante la época de lluvia se provoca la obstrucción
de los sistemas de drenaje y alcantarillado, generando inundaciones;
ocasionando con ello pérdida de cultivos, bienes materiales y
más aún, de vidas humanas, además de contribuir
al arrastre de materiales y por lo tanto, a la pérdida gradual
de las condiciones de los suelos por la erosión hídrica.
Fuente: El Occidental (México)
Diciembre 23, 2005
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