La FVSA organizó una Jornada de Capacitación para periodistas junto con ADEPA sobre Áreas Naturales Protegidas.
“El 50% de los turistas viene a la Argentina a conocer nuestros parques nacionales”

Con una importante convocatoria, se realizó una jornada de capacitación para periodistas sobre áreas naturales protegidas, organizada por la FVSA y ADEPA (Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas). En el encuentro participaron reconocidos especialistas de distintas organizaciones e integrantes del staff de Vida Silvestre. Este es el segundo año consecutivo en el que la FVSA y la entidad que nuclea a los principales medios gráficos argentinos llevan a cabo esta actividad, que se completará en 2006 con una serie de talleres similares en distintas ciudades del interior del país.

“¿Qué parte de tu casa salvarías vos de un incendio?”. Con esta pregunta, el director general de la FVSA, Javier Corcuera, abrió el encuentro de la semana pasada , haciendo una analogía con la necesidad de seguir conservando y creando nuevas áreas naturales protegidas en un planeta constantemente sometido al deterioro ambiental.

La Jornada - titulada “Áreas naturales protegidas: preservar para siempre nuestro patrimonio” - convocó a un auditorio de periodistas y estudiantes que se acercaron a escuchar las exposiciones de algunos de los integrantes de la FVSA y de invitados especiales de Greenpeace, la Red Solidaria, la Administración de Parques Nacionales y el canal de televisión América TV.

Los turistas, los Parques, los mares y el desarrollo

Tras enumerar los muchos beneficios que aportan las áreas protegidas desde el punto de vista ambiental, Corcuera destacó que también “prestan servicios ambientales de valor, económico, social y cultural” y citó algunos datos tomados de una encuesta a operadores turísticos y turistas extranjeros que arrojó como resultado que aproximadamente el 50% de los visitantes que vienen a la Argentina llegan atraídos y a conocer nuestros Parques Nacionales. A su vez, ese mismo estudio, reveló que el 19% de los operadores turísticos de nuestro país trae contingentes especialmente para ver nuestras bellezas naturales conservadas dentro de las distintas áreas protegidas.

Corcuera se concentró además en un tema poco abordado por los especialistas: las áreas marinas protegidas que en la Argentina no están prácticamente implementadas. El director de la FVSA mencionó que “las 41 áreas marinas protegidas que existen en nuestro país son casi todas parques de papel que cubren apenas el 0.6% de nuestro mar”. También destacó que países vecinos como Chile y Brasil ya cuentan con dos Parques Nacionales marinos cada uno, mientras que la Argentina aún no tiene ninguno. “En el mundo existen 100.000 áreas naturales protegidas continentales, que cubren un 27% del planeta, contra las 1300 áreas protegidas marinas que sólo conservan un 1% de los mares del planeta”, comparó. En el final de su charla Corcuera llamó a “consolidar el Sistema Nacional de Áreas Protegidas, estimular a las privadas y mejorar las estatales”.

Para Marcelo Acerbi, director de Conservación y Desarrollo Sustentable de la FVSA, el concepto de ordenamiento territorial es clave para dar respuesta y solución a muchos de los problemas de conservación que involucran a las áreas protegidas. “El ordenamiento territorial es un proceso de decisión política de los gobiernos”, afirmó, a la vez que propuso un “enfoque ecorregional” – que considera a un territorio con condiciones morfológicas, climáticas y ecológicas relativamente uniformes como una unidad.- como una herramienta para encarar la investigación y el estudio de las áreas naturales. Bajo este enfoque la FVSA desarrolló en los últimos años diferentes trabajos que identificaron la biodiversidad, las áreas valiosas, las principales amenazas y los desafíos de conservación en tres de las ecorregiones más devastadas de la Argentina: la Selva Misionera, el Gran Chaco Americano y el Pastizal Pampeano. Según Acerbi esta línea de trabajo permite, entre otras cosas, “lograr más impacto en la conservación, asegurar la coherencia natural de los paisajes y coordinar esfuerzos con otras instituciones”.

El cierre del primer panel estuvo a cargo del director de la revista “Vida Silvestre”, Claudio Bertonatti, que hizo una emotiva presentación acerca de la valoración de las áreas protegidas. “Estamos domesticando nuestros paisajes – dijo - reduciendo y aislando las áreas silvestres. Los Parques Nacionales contribuyen a salvaguardar la escenografía de nuestra identidad y no son naturaleza envasada, son unidades de bien público, parte de nuestro patrimonio”. Un dato aportado durante su exposición es contundente: en tiempos de la conquista se calcula que en nuestro territorio había alrededor de 160 millones de hectáreas de bosques, ríos y selvas. Hoy sólo quedan 73 millones, menos de la mitad. Para Bertonatti las áreas protegidas sirven para disfrutar de lo bello, disponer de más alimentos, favorecer el desarrollo regional, conservar recursos y fuentes de sanidad y para sostener la biodiversidad y los procesos ecológicos. “El ambiente es el lugar donde vivimos y el desarrollo es el resultado de lo que hacemos con ese ambiente”.

El rol de los periodistas y los “parques de papel”

Tras un breve café, el segundo panel de la Jornada abordó varios temas: cómo funciona el sistema de Parques Nacionales, la conservación en tierras privadas y el caso de la reserva de General Pizarro en Salta.

Para la primera parte, el periodista de América TV, Sergio Federovisky, habló del tratamiento que los medios le dan a los temas ambientales y afirmó que en la Argentina al periodismo se le pide más de lo que se le puede pedir. El problema son más los medios que los periodistas, los periodistas venden información y con eso debería bastar”, dijo porque, por otra parte, “todos los problemas ambientales podrían resolverse si se resuelven primero los problemas económicos que subyacen detrás de ellos y eso no debería ser competencia de ningún periodista”.

Rodolfo Burkart, de la Dirección de Conservación de la Administración de Parques Nacionales, comentó que los 34 Parques Nacionales de nuestro país cubren alrededor de 3.600.000 hectáreas de territorio y que reconoció que sólo “un 20% de las áreas protegidas argentinas están aceptablemente bien implementadas, mientras que el 80% restante tienen protección insuficiente o no la tienen. Son lo que se denomina parques de papel”.

Conservar y producir en tierras privadas, es posible

El Programa Refugios de Vida Silvestre es una iniciativa de la FVSA que, desde 1987, impulsa la conservación en tierras privadas, el manejo sustentable y el aprovechamiento productivo de los recursos naturales mediante una serie de acuerdos con los propietarios de campos con valor de conservación.

Diego Moreno, el coordinador del Programa - que a lo largo de los años consiguió formar una red de 13 reservas a lo largo de todo el país – explicó que la necesidad de alentar la conservación entre los dueños de tierras tiene que ver con que casi “el 90% del territorio argentino está en manos privadas, pero sólo el 0.7% de la superficie protegida tiene esa categoría”. Moreno comentó acerca de experiencias concretas que se llevan a cabo en tres de los Refugios de Vida Silvestre. Ecoturismo, en el RVS “La Aurora del Palmar” , en Entre Ríos; cultivo de yerba orgánica bajo cubierta en el RVS “El Yaguareté”, en Misiones y una cooperativa de veinte pequeños productores que produce palmitos en la zona de Andresito, en la misma provincia. En el caso de la yerba, por ejemplo, a mediados de este año se vio el primer resultado, tras obtener la certificación orgánica que permitió a los propietarios del refugio exportar 60.000 kilos de yerba verde a Estados Unidos, a un precio mucho mayor que el del mercado convencional.

Pizarro, el éxito de muchos

Un año y medio de arduo trabajo fue lo que le llevó a muchas ONGs y al Estado Nacional llegar al primer paso de la resolución del “caso Pizarro”: El pasado mes de octubre, la APN y el gobierno de la provincia Salta firmaron un acuerdo definitivo que convirtió a la reserva, que había sido vendida a empresarios privados el año pasado, en un área protegida de jurisdicción nacional de alrededor de 30.000 hectáreas. El conflicto tuvo una gran repercusión pública porque, entre otras cosas, involucraba el hábitat una comunidad wichi y sembraba el peligroso antecedente jurídico de que puede disponerse de las áreas protegidas según las necesidades coyunturales.

En la lucha por Pizarro, la FVSA, Greenpeace y la Red Solidaria tuvieron una participación protagónica. A propósito, Emiliano Ezcurra, director de Campañas de Greenpeace Argentina fue enfático al pedir “más intervención del Estado Nacional frente a estos casos. El problema son los desmontes- aseguró – Argentina se está quedando sin bosques” y denunció que “hay muchos Pizarros en todo el país”. En el mismo panel Juan Carr, de Red Solidaria, pidió a la “gente común” que “esté cada vez más cerca del medioambiente cuya destrucción nos afecta a todos”.

El cierre estuvo a cargo del director de la FVSA que, como concepto final, remarcó la necesidad de ser muy cuidadosos y selectivos con los sitios en donde se crean nuevas áreas naturales protegidas porque éstas, afirmó “deben crearse a perpetuidad”, es decir, para siempre.

Fuente: FVSA
Diciembre 9, 2005