Argentina: alertan sobre "tropicalización" de las lluvias en el país

Para predecir la variación del régimen de lluvias que ocurre en la Argentina, que se ha tropicalizado, es necesario emitir información instantánea sólo posible mediante un sistema de alerta meteorológica cuyo costo de inversión rondaría los 35 millones de dólares, dijo un especialista.

Los científicos lo llaman "modelos hidrológicos", que consisten en una línea de radares y estaciones automáticas para descifrar datos, todo inserto en un soft.

Esta moderna tecnología debería reemplazar a los obsoletos equipos actuales que han cumplido su función, pero que no están preparados para los cambios que se han registrado en las últimas décadas en materia de precipitaciones.

"Yo creo que hay interés del gobierno en solucionar este tema. Percibo que hay una preocupación en la Secretaría de Medio Ambiente para ayudar a resolver los problemas relacionados con las catástrofes", dijo el meteorólogo Vicente Barros, investigador de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA.

Pese al elevado costo que significaría una inversión de estas características, Barros consideró que el precio es "20 veces menor a la inversión que ha hecho el país en el viejo sistema".

Los radares que deberían utilizarse para este sistema tienen un valor de entre 2 y 4 millones de dólares, pero comparado con el precio que significa recomponer el tejido económico y social después de una catástrofe, la inversión resultaría económica.

Según el meteorólogo, el país no precisa de una gran cantidad de radares porque las zonas de tormentas están más o menos concentradas en el litoral y en la provincia de Buenos Aires. De la moderna tecnología sólo se cuenta con un radar en la zona de Ezeiza.

El cambio en el régimen de lluvias que se registra en la Argentina hace muy difícil predecir en detalle. "Uno puede decir que es un día tormentoso, pero no puede decir que a las cuatro de la tarde va a haber tormenta y que a las cinco va a salir el sol", dijo el científico.

"En nuestra región ya tenemos un cambio profundo que ya lleva unos 50 años, y que no es una fluctuación. Se trata de una lluvia intensa, violenta y rápida, más corta. Después un rato de sol y luego vuelve a llover violentamente. Somos tropicales", destacó.


El científico también alertó de las graves inundaciones que causan este tipo de cambio en el régimen de lluvias, un problema a resolver para ayudar a las poblaciones que sufren cada vez con mayor frecuencia este tipo de desastres naturales.

En este sentido, Barros se mostró más optimista en cuanto a los recursos con que cuenta en la actualidad la Argentina que, según afirmó, "sirven para predecir en lo que respecta a los grandes ríos", dijo.

"Para las inundaciones de los grandes ríos, que se dan con una frecuencia de cada diez años, se estableció un sistema de alerta que funciona muy bien, a cargo del Instituto Nacional del Agua", precisó.

También se hicieron grandes inversiones en defensas que, según Barros, tuvieron algún éxito "pero otros estuvieron mal manejados. Estoy hablando de los grandes ríos, no del Salado justamente, donde la obra no se había terminado", aclaró.

Fuente: misionesonline
Diciembre 13 de 2004