Víctimas
de catástrofes - Arca de Noé
El Arca de Noé encayó en
el Obelisco. Permanecerá allí para mostrar el impacto que
el calentamiento global produce en la vida cotidiana de las personas.
Esta original modalidad de reclamo de Greenpeace, inaugurada ayer, coincide
con la apertura en Buenos Aires de la décima Convención
de Cambio Climático. "Millones de personas han tenido que
dejar sus hogares debido a inundaciones, huracanes y sequías",
enumeró Martín Prieto, director ejecutivo de la organización
ecologista.
Dentro del Arca pueden verse imágenes de las inundaciones de
Santa Fe, los huracanes de Miami y otras catástrofes climáticas
en Europa, Africa y Asia, que obligaron a la gente a dejar atrás
sus casas, ciudades y todos sus bienes.
María Luz tiene 19 años y entró en el arca con
su perrita Bianca. "La traje porque a ella también le afecta
el calentamiento global", explicó.
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