¿HEMOS BAILADO EL ÚLTIMO TANGO PARA EL CLIMA?

Hoy a las 8:30 de la mañana, en la entrada a la COP10, una pareja de bailarines de tango en botas de goma bailó, en una pileta para niños, lo que esperamos no sea, el último tango para el clima. La iniciativa de Fundación Vida Silvestre Argentina (FVSA) y WWF simbolizó el aumento de los niveles del mar como consecuencia del cambio climático.

Como parte del escenario, 189 pares de botas de goma de los 189 países signatarios de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), completaron un panorama que no mejorará, a menos que haya un mayor y más sólido compromiso, por parte de los ministros de los países, de reducir las emisiones de CO2. Las botas de goma fueron donadas a CARITAS para ser enviados al Chaco, que ya sufre los devastadores efectos del cambio climático.

Bajo el lema "Botas de lluvia no son suficientes – reduzcan ya las emisiones de CO2", FVSA y WWF instaron a los ministros, reunidos en Buenos Aires, a que reduzcan sus aportes de contaminación a la atmósfera. Si bien las medidas de adaptación son necesarias sólo tienen sentido si, al mismo tiempo, éstas son complementadas por políticas de mitigación puesto que, en la actualidad, estas emisiones están creciendo dramáticamente. “Los ministros de los países industrializados deberían darse cuenta que, al final, es más fácil y más barato reducir las emisiones que tratar de adaptarse al cambio climático”, enfatizó Jennifer Morgan, Directora del Programa de Cambio Climático de WWF. “De hecho, reducir las emisiones es la mejor estrategia de adaptación”.

Bautizada como la “Cumbre sobre la Adaptación”, esta convención ha reconocido los impactos que el cambio climático está teniendo en la gente y en la naturaleza. La Argentina ya está sufriendo las consecuencias. “Hemos desordenado nuestro clima”, declaró el Director de Conservación de FVSA, “y ahora nos vemos forzados a tomar medidas de urgencia para poder lidiar con tormentas y lluvias cada vez más intensas y frecuentes, sequías, aumento del nivel del mar y el derretimiento de glaciares”.

El Chaco en un claro ejemplo de las alteraciones que esta sufriendo nuestro clima, tal es así, que al mismo tiempo que se sucedían las reuniones en la COP10, hemos sido testigos de una gran inundación que afectó alrededor de 300.000 hectáreas chaqueñas. Los 189 pares de botas de goma fueron donados a CARITAS para ser enviadas al Chaco, aunque sabemos que las botas de goma no son suficientes.

Fuente: Fundación Vida Silvestre Argentina
Diciembre 16, 2004