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Otras 5.000 personas dejaron
sus casas y en alrededor de 300.000 hectáreas se perdieron los cultivos
Más de 5.000 evacuados en Chaco y 600.000 hectáreas
bajo el agua
El gobernador dijo que la tala de bosques agravó el problema. En
Santa Fe temen que el agua que baja desde Chaco afecte sus campos. Hubo
evacuados en la Provincia de Buenos Aires.
Resistencia - El ministro de Gobierno del
Chaco, Hugo Matkovich, informó ayer que son alrededor de 10.000
las personas que debieron abandonar sus casas a causa de las inundaciones
en el sudoeste provincial. En tanto, cerca de 600.000 hectáreas
quedaron bajo el agua, en la mitad de las cuales se perdieron los cultivos.
""Son más de 5.000 personas afectadas directamente y otras
tantas que se han autoevacuado y trasladado a otras localidades"",
señaló Matkovich quien además de ministro es titular
de la Junta Provincial de Defensa Civil. El funcionario destacó
que ayer quedaba todavía un pueblo bajo agua, que es La Clotilde.
Si bien la inundación tendía a disminuir, precisó,
las localidades ubicadas más al sur de la zona directamente afectada
""todavía están sintiendo los efectos porque la
masa líquida se está trasladando"".
En cuanto a la producción agropecuaria destacó que 300.000
hectáreas "son las que nosotros consideramos que no vamos a
poder recuperar, pero entre esa cantidad y 600 ó 700.000 hectáreas
son las que han sufrido las consecuencias de este fenómeno".
En ese sentido, advirtió que aún no se ha podido establecer
con exactitud el área que quedó bajo el agua porque "no
se puede llegar a inmensas hectáreas de campo" que están
intransitables. De todas formas, aseguró que "el panorama desde
el aire es desolador".
"Estamos trabajando para que los efectos sean menores y también
en la asistencia directa a los productores porque a partir de ahora ya
no hay posibilidad de resiembra de algunos cultivos y hay que esperar hasta
el año que viene para llevar adelante esta actividad", explicó.
El mejoramiento del clima ha generado "expectativas de superar esta
emergencia en el menor tiempo posible", dijo Matkovich, aunque admitió
que el pronóstico meteorológico anuncia nuevas lluvias para
las próximas horas.
LA TALA DE BOSQUES
Por su parte, el gobernador del Chaco, Roy Nikisch, aseguró ayer
que el impacto de las inundaciones que afectan al sudoeste provincial hubiese
sido menor de no haber existido un ""desbosque sin control""
durante las últimas décadas, a la vez que advirtió
sobre el avance en el cultivo de soja porque es uno de los que "más
rápidamente empobrece la tierra".
El gobernador instó a "verificar las consecuencias antes de
talar un bosque". Con ese fin, suscribió ayer un convenio con
la Dirección de Parques Nacionales por el que se declara "Reserva
de Recursos Naturales" a un millón de hectáreas de los
montes de "El Impenetrable", región del noroeste provincial
caracterizada por la exuberancia y la antigüedad de su vegetación.
Frente al desastre hídrico, Nikisch consideró que el acta
de cooperación con Parques Nacionales, que protege al 10 por ciento
del territorio provincial, es una "cuestión de avanzada".
Se trata de un convenio relacionado "con hechos recientes que todavía
nos duelen a los chaqueños", dijo el gobernador en alusión
a las inundaciones registradas en el interior, a la vez que reconoció
la impotencia oficial frente a ese tipo de manifestaciones climatológicas.
"Nosotros no podemos manejar que en una determinada área de
la provincia, en muy poco tiempo, caiga una masa líquida de tal
magnitud como la que ha caído este fin de semana", explicó.
TEMOR
Santa Fe - El posible desborde de ríos que descienden de la provincia
de Chaco preocupa a pobladores del norte de Santa Fe, que pueden verse
afectados por anegamientos. En las localidades santafesinas de Florencia
y Villa Guillermina, en el extremo norte santafesino, numerosos productores
agropecuarios advirtieron ayer su inquietud ante un probable desborde de
los ríos Tapenagá y Paraná Miní.
Ambos ríos aumentaron notablemente su caudal luego de los 800 milímetros
que cayeron en amplias regiones de la geografía chaqueña
durante los últimos días.
Productores agropecuarios del departamento santafesino de General Obligado
informaron que hay establecimientos rurales que ya sufren anegamientos.
También preocupa el comportamiento del arroyo Los Amores, que crece
a razón de un centímetro por hora.
Ese arroyo, cercano a Villa Guillermina, cruza la ruta provincial 261S
(sin pavimentar) y la ruta provincial 30.
EN BUENOS AIRES
En tanto, más de cien personas, la mayoría de ellos niños,
fueron evacuadas ayer a la madrugada como consecuencia del fuerte temporal
de viento y agua registrado en distintas localidades de la provincia de
Buenos Aires, que provocó anegamientos de calles y viviendas precarias,
desbordes de arroyos y voladuras de techos.
La Dirección General de Defensa Civil informó que la localidad
de Claypole, en el partido de Almirante Brown, y el distrito de Campana,
fueron los más afectados por el fenómeno.
En Campana, se indicaron 65 evacuados, en los barrios Lugo y La Josefa.
En tanto, en Claypole, 23 chicos resultaron evacuados, a pedido de sus
padres, ya que se anegaron sus viviendas a la vera del arroyo San Francisco,
que se desborda a la altura de la calle Alsina cuando hay intensas precipitaciones.
Fuente: La Prensa
Diciembre 13 de 2004
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