Brasil comenzará a utilizar masivamente en febrero el diesel vegetal

Los distribuidores brasileños de combustibles comenzarán a agregar a partir de febrero próximo un pequeño porcentaje de diesel vegetal (biodiesel) a cada litro del diesel derivado de petróleo que venden, determinó ayer el Gobierno.

La reglamentación para la producción, distribución y comercialización del llamado biodiesel fue establecida ayer por la Agencia Nacional de Petróleo mediante una serie de resoluciones publicadas en el Diario Oficial.

La adopción del biodiesel, un combustible menos contaminante por ser de origen natural, forma parte de una política del gobierno del socialista Luiz Inácio Lula da Silva para promover la producción de combustibles alternativos derivados de plantas oleaginosas como ricino, palma, girasol, soja y dendé.

El biodiesel, un combustible pesado de características físicas similares al diesel derivado de los hidrocarburos, produce 46 por ciento menos de dióxido de carbono que el procedente del petróleo y no es nocivo para el medio ambiente.

Además de ser menos contaminante y barato, el biodiesel genera más trabajo, debido a que los cultivos exigen mayor mano de obra que los campos de petróleo, y puede reducir la pobreza en áreas rurales de Brasil.

La adopción del biodiesel también permitirá al país reducir sus importaciones de derivados de petróleo ya que una tercera parte de los 226 millones de barriles del diesel que consume anualmente procede del exterior.

En Brasil, el diesel es utilizado masivamente como combustible de motores estacionarios, generadores de electricidad y flotas de vehículos públicos y autobuses urbanos.

Una de las resoluciones publicadas ayer por la Agencia Nacional de Petróleo prevé que, a partir de febrero, el diesel vendido en los puestos de combustibles de la ciudad de Belén contendrá un pequeño porcentaje de biodiesel procedente de cultivos de palma en el estado de Pará.

La exigencia de la mezcla será extendida gradualmente a todo el país hasta que, en pocos meses, todos los puestos de combustibles de Brasil tendrán que vender diesel con un 2 por ciento de contenido vegetal y 98 por ciento mineral.

Brasil incentiva desde hace varios años la producción del combustible derivado de la caña de azúcar al exigir que la gasolina vendida en el país contenga una pequeña proporción de alcohol.

Según la agencia reguladora, la pequeña proporción de biodiesel que será añadido al diesel comercial no exige alteración en los motores y puede reducir el precio del combustible.

Para garantizar el abastecimiento, el gobierno está incentivando siembras masivas de plantas de oleaginosas en diferentes partes del país y de las que serán extraídos al menos 200 millones de litros de biodiesel a partir de 2006.

Para el 2006 está previsto que en las regiones el norte y nordeste de Brasil unas 200.000 familias estén produciendo ricino y dendé (semilla de una palma típica del Amazonas también rica en aceite).

Fuente: Agroinformacion
Diciembre 13 de 2004