Australia no ratificará el Protocolo de Kioto

El Gobierno australiano no ratificará el Protocolo de Kioto a pesar de estar en vías de cumplir con los objetivos de este acuerdo sobre las limitación de emisiones de gases que provocan efecto invernadero, anunció hoy el ministro de Medio Ambiente, Ian Campbell.

Un informe de la Oficina Australiana de Efecto Invernadero señala que es probable que Australia logre reducir la emisión de gases contaminantes, entre 2008 y 2012, al 8 por ciento en relación a los niveles de 1990, tal como exige el Protocolo de Kioto.

El alto funcionario aseguró que la emisión de gases del país sólo aumentará en ocho por ciento.

"Reto a cualquiera en el mundo que pueda encontrar una nación con este tipo de actuación en relación de la emisión de gases, cuando al mismo tiempo tiene una economía en expansión", puntualizó a la emisora local "ABC" el ministro de Medio Ambiente.

El ministro de Medio Ambiente agregó que el Protocolo de Kioto "fue el punto de partida, hizo que el mundo pusiera los ojos en él, pero tenemos que hacer algo mejor si queremos plantar cara al cambio climático".
Campbell subrayó que "lo que necesitamos hacer en la conferencia de Argentina es analizar cómo vamos a enfrentar las tareas más allá de Kioto, y Australia estará comprometido profundamente en ello".

El ministro australiano se refería a la décima sesión de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que se celebrará esta semana en Buenos Aires.

El Protocolo de Kioto, que nació en 1997 y que entrará en vigor a partir de febrero de 2005 tras el apoyo de Rusia, impone la reducción de emisiones de seis gases contaminantes que calientan la atmósfera.

El Protocolo de Kioto obligaría al mundo industrializado a reducir hasta 2012 sus emisiones de dióxido de carbono cinco por ciento respecto a los volúmenes de 1990.

Sólo cuatro de los países industrializados no han ratificado el Protocolo de Kioto: Australia, Liechtenstein, Mónaco y Estados Unidos.

Australia y EEUU, responsables de una tercera parte de los gases de efecto invernadero producidos en el mundo industrializado, han declarado que no se proponen ratificarlo.
Para Australia, la ratificación significaría mantener el incremento de sus emisiones en 2010 en el ocho por ciento del nivel de 1990.

Fuente: 24 horas (Chile)
Diciembre 07, 2004