|
MEDIO AMBIENTE
En Europa ya se discute sobre la contaminación "invisible"
Son
tóxicos, como pesticidas o PCB, que se han ido acumulando
en el organismo.
Quiere usted saber si la contaminación ha llegado hasta su organismo? ¿Tenemos
derecho a conocer el nivel de compuestos químicos tóxicos
que se han "colado" hasta la sangre? La asociación Científicos
por el Medio Ambiente, una entidad que se dio a conocer en Barcelona,
sugiere un nuevo debate ambiental. Su presidente, Miquel Porta, planteó el
derecho de los ciudadanos a saber hasta qué punto el organismo
humano acumula sustancias tóxicas procedentes de esa contaminación
difusa, protagonizada por los agentes químicos que hay en el medio
ambiente y que no han sido suficientemente controlados.
El reto de esta asociación coincide con la difusión de
los resultados de los análisis efectuados por la comisaria europea
de Medio Ambiente, Margot Wallström, quien se hizo un chequeo de
su propia sangre para denunciar la exposición que se sufre a las
sustancias químicas y reclamar así una completa reevaluación
de estos agentes mientras se debaten nuevas normas en esta materia.
Al igual que Wallström, Miquel Porta se hizo este análisis
hace seis años. Descubrió entonces que concentraciones
más o menos importantes de compuestos tóxicos persistentes
eran apreciables en su organismo. Los resultados arrojaron, entre otros
compuestos, varios tipos de pesticidas como el lindano, fungicidas o
DDT, así como varios tipos de bifenilos policlorados (PCB), sustancias
prohibidas "pero todavía usadas en los transformadores eléctricos" y
catalogadas como posiblemente cancerígenas.
Los PCB son persistentes, se acumulan en el tejido graso, se transfieren
a los hijos a través de la placenta y de la leche materna y son "disruptores
endocrinos": es decir, afectan al sistema reproductivo.
"Me hicieron pruebas de 19 sustancias químicas y me encontraron
17 de ellas; pero eso no tiene nada de extraordinario. La mayoría
de la población tiene dioxinas. Lo que ocurre es que no sabemos
el nivel porque no se analizan", dice Porta, coordinador de la unidad
de Epidemiología Clínica del Cáncer, del Instituto
Municipal de Investigación Médica de Barcelona. Su conclusión
es que "nadie puede escapar a la contaminación de los agentes
químicos".
Numerosos estudios evidencian que el DDT, pesticidas y demás
productos se han introducido en el cuerpo humano a través de la
cadena alimentaria, entre otras vías de penetración a las
que estamos sometidos.
No se trata, pues, de la contaminación más frecuente y
rutinaria; que también es la más fácilmente visible
en forma de polución atmosférica o vertidos. Se trata de
una invasión mucho más imperceptible, contra la que casi
nadie había levantado la voz hasta ahora. Si alguien opta por
analizar su sangre, el problema será determinar cuáles
son los resultados normales. Porque el nivel "normal" de agentes
químicos en humanos debería ser... cero.
Antonio Cerrillo.
Fuente: Clarín (Argentina)
Diciembre 17, 2003
|