|
WWF/Adena analiza los tóxicos en la
sangre de los parlamentarios europeos
A la salida del Parlamento Europeo, permanecerá hoy y mañana
una ambulancia en la que van a entrar más de 40 Europarlamentarios
(entre ellos varios españoles) para someterse a una extracción
de sangre. El propósito de esta iniciativa de WWF/Adena es ofrecer
una panorámica del nivel de contaminación que sufrimos
los europeos por substancias persistentes (no se destruyen en el ambiente),
bioacumulativas (no se eliminan por los organismos de los seres vivos
y las personas y, así, su nivel crece continuamente) y alteradoras
del sistema endocrino (actúan como hormonas y causan multitud
de alteraciones en el desarrollo, la reproducción y el sistema
inmune).
Europarlamentarios de todos los partidos y de más de 10 países
de la Unión van a someterse al análisis, que será realizado
por laboratorios de Inglaterra, Bélgica y Holanda. Los resultados
estarán listos en marzo-abril de 2004. WWF/Adena va a analizar
más de 70 substancias químicas. Podrían averiguarse
los niveles de otros muchos tóxicos, pero los costes se elevarían
fuera del presupuesto de WWF/Adena. La pesquisa se centrará sobre
cinco tipos específicos de compuestos sintéticos muy representativos
de los contaminantes persistentes, bioacumulativos y alteradores endocrinos:
retardantes de combustión bromados, ftalatos, PBCs, insecticidas
organoclorados, y compuestos perfluorados (PFCs).
Karl Wagner, de la Campaña de Tóxicos de WWF/Adena, declaró: “Estos
análisis son la contribución de WWF/Adena al debate del
Parlamento Europeo sobre la normativa de la UE sobre productos químicos
(REACH), con la que se pretende identificar y controlar mejor los productos
más peligrosos. WWF/Adena quiere que la salud de los ciudadanos,
la naturaleza y el ambiente constituyan el corazón de este debate,
en lugar de las quejas exageradas de la industria química que
sólo aducen consecuencias económicas negativas fuera de
la realidad”.
Algunas de las substancias de los grupos investigados, como el DDT,
el Lindano o los PBC, están ya prohibidos y, no obstante, la exposición
a ellos continua en la actualidad y siguen presentes en nuestros organismos.
Cuando salieron al mercado se adujo su inocuidad; ahora sabemos que resultan
muy tóxicos. En la actualidad siguen utilizándose y saliendo
al mercado miles de substancias más “modernas” pero
emparentadas y con similares propiedades tóxicas que las ya definidas
como tóxicos potentes.
WWF/Adena considera intolerable este permanente envenenamiento de humanos
y otros seres vivos, y considera que la legislación REACH (que
se debatirá en el Parlamento Europeo a principios de año)
debería conducir a la identificación y control de este
tipo de substancias. Una investigación similar llevada a cabo
anteriormente por WWF/Adena con más de 150 personas (incluida
la Comisaria de Medio Ambiente Wallström y diversos Europarlamentarios)
encontró un peligroso cocktail de compuestos de síntesis
altamente tóxicos en cada una de las personas investigadas.
por Carlos Vallecillo
Fuente: WWF/Adena
Diciembre 15, 2003
|