Buscan solución para patógenos en Bariloche
Las clínicas emisoras de los residuos le deben al municipio unos 500.000 pesos. Actualmente los desechos son enviados a Regina.

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB)- El municipio implementará un nuevo sistema de tratamiento para los desechos patógenos producidos por clínicas y consultorios, que hoy son enviados a Villa Regina por la imposibilidad de reducirlos en el horno local.

A raíz de la queja de los vecinos que viven junto a los incineradores y de la propuesta presentada por la ONG Piuké, el intendente Alberto Icare decidió comprar un autoclave y reparar uno de los hornos pirolíticos del municipio con un ATN de 80 mil pesos que gestionó para ese fin.

Además de ordenar el manejo y destino de los patógenos, el Ejecutivo decidió ponerse firme con las clínicas emisoras de los residuos, que no pagan la tasa específica y acumularon ya una abultada deuda.

El secretario de Gobierno, Adolfo Fourés, aseguró que los pequeños productores de patógenos -básicamente consultorios y laboratorios- pagan el arancel con cierta regularidad, pero los sanatorios lo desconocen de manera sistemática.

Estimó que en conjunto le deben al municipio unos 500 mil pesos y anunció que si no se ajustan a un plan de pago "habrá clausuras".

Fourés mantuvo recientemente una ríspida conversación con los directivos de las clínicas, aunque ayer reconoció que la tasa vigente (unos 7 pesos por kilo) es "excesiva". Asumió que en breve se debería plantear una reforma a la ordenanza para bajar los montos, pero aclaró que "la deuda no se va a condonar".

Los hornos pirolíticos del municipio están ubicados en el barrio San Francisco IV, en una zona "industrial" que sin embargo nuclea hoy un gran número de viviendas familiares.

Los vecinos se quejaron en muchas oportunidades por las emisiones de humo y los olores desagradables, por lo cual tiem-po atrás el municipio decidió suspender las quemas. Desde entonces envía los residuos a Villa Regina, donde son incinerados por una empresa particular a un costo que ronda los 4.000 pesos mensuales.

Alejandro Yaniello, de la organización Piuké, explicó que los hornos trabajaban con una combustión "incompleta" y sin filtros de ningún tipo.

Dijo que los humos que liberaban son tóxicos porque la quema de plásticos flexibles produce "dioxinas", que la Argentina junto a otros países se comprometieron a eliminar cuando firmaron hace dos años un convenio sobre emisiones contaminantes.

Yaniello sostuvo que el mejor método para eliminar los patógenos es combinar un autoclave -que esteriliza los materiales con vapor a presión pero no quema los plásticos- con un pequeño horno pirolítico destinado sólo a las "piezas anatómicas".

Los residuos plásticos esterilizados se pueden triturar "y se llevan al basural como el resto de los residuos domiciliarios" evitándose así la liberación de humos tóxicos, explicó el ambientalista.

Dijo también que el municipio tiene un déficit de legislación en la materia y puso como ejemplo a la ciudad autónoma de Buenos Aires, "donde establecieron claramente cómo se deben tratar los patógenos para evitar la contaminación".

En cuanto al costo del emprendimiento, Fourés dijo que comprarán e instalarán el equipamiento con el dinero proveniente del ATN "pero luego la idea es recuperarlo con los fondos provenientes de la tasa que deben pagar los emisores".

Fuente: Río Negro (Río Negro - Argentina)
Diciembre 19, 2003