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La nueva cementera de La Parrilla carece de permisos y evaluaciones
ambientales
Tras publicar un diario local este fin de semana la apertura de una nueva
fábrica de cemento en la localidad vallisoletana de La Parrilla,
con una capacidad de producción de medio millón de toneladas
al año, Ecologistas en Acción ha podido comprobar que el
promotor, la sociedad Cementos La Parrilla, S.A., carece de autorización
ambiental para el ejercicio de su actividad, y asimismo no se ha sometido
a la preceptiva evaluación de impacto ambiental de su proyecto,
con carácter previo al inicio de la ejecución del mismo.
La actividad referida requiere autorización ambiental integrada
según la Ley de prevención y control integrados de la contaminación,
al estar incluida en su Anexo I y no haber entrado en funcionamiento
con anterioridad al pasado 3 de julio. Asimismo, debe someterse a evaluación
de impacto ambiental por estar incluida en el Anexo I de la Ley de Evaluación
de Impacto Ambiental de Castilla y León vigente en el momento
de inicio de la tramitación de la licencia municipal de actividad
de la instalación, única autorización con la que
parece contar el promotor.
No obstante, la cementera ha entrado en funcionamiento hace un mes,
sin que por parte de Cementos La Parrilla, S.A. se haya siquiera solicitado
la preceptiva autorización ambiental, que integra en su tramitación
la también obligatoria evaluación de impacto ambiental.
Por ello, Ecologistas en Acción ha presentado una denuncia el
pasado lunes ante el Delegado Territorial de la Junta de Castilla y León
en Valladolid, solicitando la paralización inmediata de la actividad
de la nueva fábrica hasta que cuente con los permisos necesarios,
tal y como prevé la normativa en estos casos, sin perjuicio de
la apertura del correspondiente expediente sancionador de las infracciones
citadas.
Este es el segundo caso en fechas recientes en que un promotor industrial
decide por su cuenta y riesgo que puede poner en marcha una actividad
potencialmente contaminante al margen de la normativa de prevención
ambiental vigente, tras la instalación y entrada en funcionamiento
de un nuevo horno de fusión de plomo en la fábrica de MEMESA,
en Medina del Campo. La denuncia presentada por la ACU y Ecologistas
en Acción contra esta última empresa el pasado mes de septiembre
aún no ha recibido siquiera acuse de recibo por parte del Delegado
de la Junta en Valladolid.
Los ecologistas consideran el caso de Cementos La Parrilla, S.A. especialmente
llamativo, al contar esta empresa con la propia Junta de Castilla y León
como accionista, a través de la Sociedad para el Desarrollo Industrial
de Castilla y León (SODICAL). Para los ecologistas, es incomprensible
que el Gobierno autonómico incumpla las leyes, invirtiendo además
recursos públicos en empresas que actúan al margen de la
legalidad. La presencia el lunes del Consejero de Economía de
la Junta de Castilla y
León, Tomás Villanueva en la inauguración de una
planta ilegal no es de recibo, y muestra un escaso respeto del Gobierno
autonómico por el Estado de Derecho que tanto dice defender.
La empresa Cementos La Parrilla S.A. se constituyó en 1999 y
cuenta en la actualidad con un capital social de 6.345.290 euros. La
fábrica que ha construido en el municipio de La Parrilla pretende
facturar medio millón de toneladas anuales de cemento. El principal
problema de estas instalaciones es la emisión de polvo y ruido
por las operaciones de molturación de la piedra caliza, así como
el tráfico pesado y los desmontes mineros que genera en su entorno.
Fuente: Ecologistas en Acción (España)
Diciembre 03, 2003
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