El petrolero Geroi Sebastopolya evidencia el fracaso de la Organización Marítima Internacional
Greenpeace demanda cambios globales en la seguridad marítima

La organización ecologista Greenpeace ha denunciado hoy que el escándalo asociado al paso del petrolero monocasco Geroi Sebastopolya frente a las costas europeas pone de manifiesto el fracaso de la Organización Marítima Internacional (OMI), y la falta de voluntad de esta organización para hacer
frente a los riesgos asociados al transporte de hidrocarburos.

Según Greenpeace, la OMI atiende más a los intereses de la industria vinculada al tráfico marítimo de mercancías peligrosas, que a la protección del medio ambiente marino. Así, desde que ocurrió la catástrofe del Prestige esta organización ha sido incapaz de adoptar medidas eficaces para evitar
nuevas mareas negras.

La prohibición por parte de la Unión Europea de entrada en puertos europeos de buques monocasco transportando fuel pesado - medida que Greenpeace calificó de "necesaria, aunque insuficiente" - no ha sido ratificada por la OMI. Esto permite que casos como el Geroi Sebastopolya continúen
produciéndose.

"Para Greenpeace lo que es peligroso en la Unión Europea, lo es también en cualquier otra parte del mundo. La OMI debe dejar de defender los intereses de la industria y crear un verdadero régimen de seguridad para el medio ambiente marino.", ha declarado el Director de Greenpeace Juan López de
Uralde.

Para Greenpeace el nuevo régimen de seguridad marítimo debe incluir:

- La eliminación de las banderas de conveniencia.
- La creación de un nuevo régimen de responsabilidad ilimitada para el caso de accidentes como el Prestige.
- Una acción global coordinada para evitar la presencia en los mares de buques peligrosos.

"El problema de la contaminación marina es global, y requiere soluciones globales." -añadió López de Uralde.

Fuente: Greenpeace (España)
Diciembre 16, 2003