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La comuna de Lavalle busca fondos para salvar las
lagunas
La comuna de Lavalle anunció que en 2004 construirá
las presas sobre el río Desaguadero y en las lagunas de Guanacache
para evitar que la erosión termine con el humedal. Así lo
anunció Gerardo Vaquer, de Medio Ambiente de la comuna, quien dijo
que éstas son obras prioritarias para conservar el patrimonio lagunero
del departamento.
Vaquer indicó que ellos participaron, junto a
Gustavo Blanc, del estudio que ayer publicó Los Andes, que demuestra
que las lagunas se están secando por la erosión retrocedente
que se genera en las nacientes del río Desaguadero, justo donde
terminan las lagunas.
La investigación señala que de continuar
el fenómeno, en 10 o 20 años podría desaparecer el
sistema de lagunas o humedales de esta zona del desierto que comparten
las provincias de San Juan, San Luis y Mendoza.
Desde la comuna de Lavalle hemos priorizado esta obra para 2004,
ya que es muy necesario conservar el humedal, tanto desde el punto de vista
ambiental, como productivo, explicó Vaquer.
El director de Medio Ambiente resaltó que las lagunas retroceden
año tras año y se ven afectadas localidades y puestos como
El Forzudo y Arroyito, que son zonas aptas para pastoreo de ganadería
mayor (vacas, caballos, etc). Con la pérdida de estos bañados,
perderemos las únicas zonas de pastoreo, por esta razón,
queremos ampliar las obras para la protección del sistema Guanacache,
aseguró Vaquer.
En este sentido, señaló que están buscando fondos
ante organismos internacionales para proteger de las inundaciones a zonas
como El Retamo. La idea es realizar una defensa de 4 o 5 kilómetros
de longitud, con un vertedero, para evitar inundaciones de campos y puestos
de la zona. Y a la vez, con esta defensa contaremos con un espejo de agua
interesante para que los laguneros realicen normalmente sus actividades.
Ramón Tello y Desiderio Maldonado, habitantes de San Miguel de
los Sauces, ya están planeando llevar el agua del río San
Juan hacia el pueblo, y así desarrollar la agricultura en esta zona
desértica. Pero en otras zonas, el agua se está alejando
de los puestos y con esto se pierden las esperanzas de manejar el agua
e impulsar el desarrollo. Tello y Maldonado, junto al resto de la comunidad
de San Miguel, quieren conducir el agua hasta la cisterna de la escuela
de la zona y luego distribuirla.
En la página de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo
Sustentable de la Nación, se indica que las lagunas de Guanacache
están alimentadas por los ríos Mendoza y San Juan y, antiguamente,
por los desagües del Bermejo, que descarga por el río Desaguadero.
Alcanzan una extensión de más de 200 Km y cubre un área
potencial de 10.000 Km2. Representa históricamente uno de los humedales
más extensos de la Región del Gran Cuyo, el cual mantiene
una población de aproximadamente 2.000 habitantes de origen hispano-aborigen
(Laguneros).
Las Lagunas de Guanacache representaban antiguamente un verdadero sustento
para las comunidades huarpes, que habitaron la región desde al menos
el año 300 después de Cristo y hasta mediados del siglo XVI.
Las actividades agropecuarias que practicaban dependían de pulsos
de crecidas de origen fluvial, que regaban grandes extensiones de campo
o ciénagas. Cuando bajaba el agua, los suelos se aprovechaban
para la agricultura y, más recientemente, para el pastoreo de ganado.
La pesca, otra de las actividades tradicionales, se realizaban con balsas
de Totora o Juncos.
Hasta fines del siglo XIX, en los bañados se plantaba trigo y
los laguneros viajaban hasta la ciudad, más precisamente hasta la
calle Los Pescadores, en la 4a Sección, donde vendían las
carpas y bagres.
Francisco Guerrero - fguerrero@losandes.com.ar
Fuente: Los Andes (Mendoza - Argentina)
Diciembre 02, 2003
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