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CLIMA:
El Sur necesita su propio Kyoto
TORONTO (IPS) Ni el fracaso ni el éxito del asediado Protocolo de
Kyoto sobre cambio climático deberían disuadir al mundo en
desarrollo de crear sus propios acuerdos para reducir la emisión
de gases invernadero, exhortaron expertos.
El Protocolo de Kyoto no funcionará para los países en
desarrollo, por lo tanto éstos precisarán mecanismos y acuerdos
regionales, dijo a IPS Elliot Diringer, director de estrategias internacionales
del Centro Pew sobre Cambio Climático Mundial, que publicó
un informe al respecto.
Las partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre
Cambio Climático se reunieron en Milán desde el 1 al 12 de
diciembre, en un intento por rescatar al agonizante Protocolo de Kyoto,
firmado en 1997 en esa ciudad japonesa.
El protocolo establece que los países industrializados deberían
reducir en 5,2 por ciento sus emisiones de gases invernadero, uno de los
principales es el dióxido de carbono, respecto de los volúmenes
emitidos en 1990, meta a cumplirse antes 2012.
Aunque el acuerdo ya fue ratificado por 120 países, no llegan
a los 55 países partes (del Norte industrial) que sumen 55 por ciento
de las emisiones mundiales de gases invernadero, mínimo exigido
para su puesta en vigencia.
Los gases invernadero son derivados de la quema de combustibles fósiles,
como el carbón el petróleo, y la mayoría de los científicos
coincide en que son causa del recalentamiento de la atmósfera terrestre,
que provoca graves trastornos climáticos.
Aunque el gobierno de George W. Bush decidió retirar su apoyo
al protocolo, el acuerdo aun podría entrar en vigor si Rusia lo
ratificara.
Todas las esperanzas estaban cifradas en Moscú hasta que un asesor
del Kremlin anunció en diciembre que su gobierno no ratificaría
el pacto ambiental porque lo considera una amenaza a su crecimiento económico.
Estas afirmaciones fueron luego parcialmente desmentidas por otros funcionarios,
dando la impresión de que Rusia intenta obtener beneficios de alguna
índole cobrando cara su ratificación.
Pero más allá de lo que ocurra con el protocolo, el Sur
en desarrollo debe reducir sus proyecciones actuales si pretende estabilizar
la emisión de gases antes de 2100, exhortó el Centro Pew,
una organización estadounidense independiente financiada por grupos
de beneficencia.
El informe titulado "Detrás de Kyoto: Promoviendo los esfuerzos
internacionales contra el cambio climático", concluye que el
rápido aumento de las emisiones de gases invernadero en el Sur es
impulsado por imperativos del desarrollo, en particular, la necesidad de
energía y crecimiento económico.
Ese aumento es estimulado por flujos de inversión y tecnología,
agrega el documento.
Los autores del informe consultaron a expertos, funcionarios y actores
ambientales de más de 30 países.
Los frutos del desarrollo del Norte deben ser repartidos de manera tal
que beneficien también al Sur, y que permitan reducir las emisiones
de gas invernadero", dijo Diringer.
La asistencia para el desarrollo energético, por ejemplo, debe
estar dirigida a fuentes que emitan bajas proporciones de carbono, pero
sin que abrir la puerta a la construcción de enormes centrales hidroeléctricas
o nucleares, que también tienen un significativo impacto en el ambiente,
añadió.
El informe reconoce que, para poder concentrarse en el cambio climático,
el Sur debe antes resolver problemas acuciantes, como la inseguridad alimentaria,
la pobreza, el transporte y el uso de la tierra.
No obstante, el estudio destaca que hay actividades que no afectan el
clima y que pueden ser usadas como alternativas en programas para el desarrollo.
"La integración del ambiente con los objetivos del desarrollo
requiere un nuevo acuerdo político con nuevos actores políticos
que redefinan las responsabilidades colectivas", dice el informe.
Mientras, dos importantes científicos estadounidenses crearon
una nueva polémica al divulgar un informe señalando que hay
90 por ciento de probabilidades de que las temperaturas del planeta aumenten
4,9 grados centígrados en el futuro.
El estudio fue realizado por Thomas Karl, del Centro Climático
de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica
(NOAA, por sus siglas en inglés), y Kevin Trenberth, director de
la Sección de Análisis Climático en el Centro Nacional
de Investigación Atmosférica.
La investigación fue publicada el 5 de diciembre en la revista
Science. Y ratifica en gran medida las predicciones hechas por el Panel
Intergubernamental sobre Cambio Climático, el mayor grupo científico
en la materia establecido en el marco de la convención.
Los autores señalan que no hay dudas de que las actividades humanas
están cambiando el clima del planeta, y sus efectos se sentirán
al menos en los próximos 100 años.
"Las más probables consecuencias serán olas de calor
frecuentes, sequías, precipitaciones extremas, cambios en la vegetación,
incendios naturales y aumentos del nivel del mar", señalaron.
Karl y Trenberth calculan que entre 1990 y 2100 las temperaturas habrán
aumentado entre 1,7 y 4,9 grados como consecuencia de las emisiones de
gases invernadero, en especial por el consumo de petróleo, carbón
y gas natural.
Este aumento de la temperatura tendrá grandes impactos en el ambiente
y en la sociedad. Los hielos de la Antártida y Groenlandia se derretirán
y cambiarán las costas del planeta.
Una nota al pie de página en el estudio señala que las
conclusiones son exclusivas de los investigadores, y en ningún modo
pueden ser atribuidas al gobierno de Estados Unidos.
De hecho, la administración de Bush rechaza las afirmaciones de
Karl y Trenberth, y señala que reducir las emisiones de combustibles
fósiles implica un gran costo económico y que los estudios
científicos realizados hasta ahora no son concluyentes.
Hasta el vicedirector de la NOAA, James Mahoney, sostiene que no hay
evidencia suficiente para afirmar que la actividad humana es la gran responsable
del aumento de los gases invernadero.
"Creo que hay un gran número de científicos escépticos
que discreparían" con Karl y Trenberth, dijo Mahoney al periódico
The San Francisco Chronicle.
por Stephen Leahy
Fuente: IPS (Interntional Press Service)
Diciembre 13, 2003
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