MORENO: HABIAN DENUNCIADO QUE LOS OBLIGABAN A CLASIFICAR RESIDUOS TOXICOS
Jefes de Hogar le pidieron a la Justicia que erradique un basural
Temen que dejen de pagarles el subsidio de 150 pesos. Aún no les asignaron otras tareas.

Los beneficiarios del plan Jefas y Jefes de Hogar de Moreno que denunciaron que los obligaban a clasificar basura tóxica en una cava del barrio Villanueva, presentaron un amparo contra el municipio en el Juzgado Contencioso Administrativo Nº 2, de San Martín.

En el escrito, un grupo de 20 Jefas y Jefes de Hogar pidieron que "se erradique el basural denominado 'La cava' y que la Municipalidad de Moreno se abstenga de utilizar extorsivamente a los beneficiarios del plan".

El terreno donde, según los denunciantes, se acumulaban residuos orgánicos de hospitales y cementerios, queda entre las calles Florencio Sánchez, Dalmacio Sánchez y Barker, en un barrio muy humilde de Moreno Norte. La medida cautelar también solicita que "no se les deje de pagar los $ 150 y que, los beneficiarios del plan que estuvieron clasificando basura en la cava, sean sometidos a una revisación médica antes de ser reasignados".

Ahora, todo está en manos del juez, que debe dictaminar si da o no lugar a la medida cautelar. Y, si bien el tribunal duda sobre su competencia, los abogados patrocinantes explicaron: "La ley 25675 de Medio Ambiente estipula que la competencia en este caso debería ser federal y por eso no fuimos a los tribunales de Mercedes".

En tanto, desde que Clarín publicó la denuncia el domingo pasado, ningún beneficiario volvió a ser asignado para trabajar en la cava. Igualmente, todos concurren diariamente al centro de reunión de la zona para dar el presente.

Por su parte, el jefe del operativo, César Valenzuela con la coordinadora Dora Camargo y la capataz, Cristina Bogado, organizaron reuniones entre los distintos beneficiarios del plan y Daniel Leman, quien se identificó ante los grupos como jefe de obra del proyecto "Recuperación del suelo de la tosquera". Los denunciantes también se reunieron con Leman, pero separados del resto de las patrullas, a pesar de haber pedido "una reunión conjunta" con todos los asignados a la cava.

"Están apretando a nuestros compañeros", explicó indignada Argentina Herrera, una de las denunciantes. "Leman les dijo que si no guardaron pruebas de que había jeringas van a ir presos por falso testimonio. Después, por miedo, algunos no siguieron la denuncia ", sentenció.

Otra de las versiones que circularon indicaba que si frenaban la denuncia, el municipio les pagaría un retroactivo de $ 150 más por mes trabajado (alrededor de $ 1.500). "No sabemos de dónde salió esto, pero lo estamos investigando. Lo que sí aclaramos es que el municipio no pagará ningún extra", aseguró Mario Barboza, vocero municipal.

El jefe del operativo habría prometido que no volverían a clasificar basura a la cava. "Dijo que vamos a hacer tareas de mejoras para el barrio —contó Esther Gutiérrez—, pero para eso nos pidió que firmáramos un papel".

Pero la desconfianza del grupo pudo más y ninguno aceptó firmar nada. "Además —advirtieron— vamos a investigar si corresponde que nos pidan que firmemos. Nunca antes nos habían pedido eso", justificó Argentina.

"También nos dijo que tenemos un seguro del Banco Provincia, pero nosotros no lo sabíamos", explicó Gutiérrez. Al respecto, Barboza aclaró que el seguro existe porque es parte del plan Jefas y Jefes, pero que lo otorga el Gobierno nacional.

Por ahora, la promesa de cambiar las condiciones de trabajo entusiasma al grupo. "Leman prometió que nos van a dar agua fresca y una camioneta municipal de apoyo", exclamó Argentina. "Ya repartieron guantes, zapatos y barbijos. Igual, no sé para qué, si ya no vamos a ir a clasificar basura a la cava".

Jorgelina Vidal - jvidal@clarin.com

Fuente: Clarín (Argentina)
Diciembre 18, 2003