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Riesgos para el Chaco Americano
El sobrepastoreo intensivo y la erosión del suelo son dos de los
máximos problemas ambientales que sufre el Gran Chaco Americano,
segundo bioma en extensión geográfica de la región
tras el Amazonas, de acuerdo a un trabajo presentado por la Fundación
Hábitat y Desarrollo.
"La capacidad de la región para soportar una carga ganadera
en aumento, disminuyó, provocando la emigración de parte
de la población y la caída del nivel de vida de la población",
se destaca en el libro El Gran Chaco Americano, obra presentada por el
titular de la Fundación, Javier Alvarez, ante un nutrido grupo de
invitados.
La mayor porción de esta extensa eco-región de casi un
millón de kilómetros cuadrados se encuentra en la Argentina
-el 60 por ciento-, mientras que Paraguay y Bolivia concentran en total
390 mil kilómetros cuadrados, y Brasil una pequeña proporción
de 30 mil kilómetros.
De acuerdo a la clasificación adoptada en conjunto por la Secretaría
de Ambiente y Desarrollo Sustentable y la Administración de Parques
Nacionales, el Chaco Argentino se divide en dos regiones naturales bien
diferenciadas: el Chaco seco y el Chaco húmedo.
El primero comprende una amplia llanura de pendiente levemente inclinada
hacia el este, e interrumpida por serranías ubicadas principalmente
hacia el oeste y en el sur, y se caracteriza por el clima subtropical,
cálido y continental.
En tanto, el Chaco húmedo está conformado por una ligera
pendiente hacia el este con abundancia de ambientes deprimidos en los que
se acumula el agua proveniente de los ríos.
Lamentablemente, ambos ecosistemas se encuentran poco protegidos en relación
a la extensión de su territorio lo que implica un peligro constante
desde el punto de vista ambiental.
Previo a la inmigración europea, el paisaje chaqueño original
consistía en un parque de pastizales con parches de bosques de madera
dura.
El equilibrio entre incendios periódicos e inundaciones estacionales
que lo mantenía de ese modo, fue modificado ante la introducción
y proliferación del ganado doméstico. "Los pastizales,
que sólo pueden resistir una carga limitada de animales, fueron
afectados por el sobrepastoreo".
Asimismo, la tala indiscriminada del bosque chaqueño para la obtención
de madera que se utilizó en la realización de muebles y durmientes
de ferrocarril, representó una depredación irreversible de
especies arbóreas como el quebracho.
Fuente: La Nueva Provincia (Bahía Blanca, Argentina)
Diciembre 18, 2003
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