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Comisión argentino-uruguaya analiza hoy el impacto ambiental de
la instalación de dos plantas de celulosa
La comisión binacional de Argentina y Uruguay, creada para valorar
la contaminación de la instalación de dos plantas de celulosa
en el departamento de Río Negro, se reunirá hoy por primera
vez en Montevideo para analizar de forma conjunta el impacto ambiental
fronterizo que causaría la instalación de las dos plantas.
El pasado viernes se acordó en Buenos Aires construir este grupo
ya que afecta a los dos países, al tratarse de la posible contaminación
del Río Uruguay. 'El propósito de ambos gobiernos (con
el grupo binacional) es proteger la calidad de vida de nuestros ciudadanos,
desarrollar económicamente a nuestra región y mejorar el
actual medio ambiente y la calidad de las aguas del río Uruguay',
señala un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores uruguayo.
El primer informe del grupo se producirá dentro de los 180 días
desde su constitución. Por su parte, Argentina subraya que no
se opone a la instalación de las plantas siempre y cuando 'exista
un pronunciamiento de expertos sobre los eventuales daños al Medio
Ambiente', reseña el diario 'La República'.
En Uruguay, miembros de los Ministerios de Vivienda y Medio Ambiente
uruguayos aseguraron durante una reunión con la Mesa Política
del Frente Amplio (partido en el poder) que la instalación de
las dos plantas de celulosa en el departamento de Río Negro 'no
contaminan más que el turismo'.
Durante el transcurso de la misma, las autoridades ministeriales han
subrayado que a pesar de que las plantas 'no son inocuas en materia ambiental',
los niveles de contaminación que pueden producir 'no son muy distintos
a los que produce 'por ejemplo, el turismo', señala el diario
local 'La República'.
El ministro Mariano Arana, la directora de Medio ambiente, Alicia Torres,
y el director de Ordenamiento Territorial, Roberto Villarmarzo, anunciaron
que muy pronto la Comisión Administradora del Río Uruguay
comenzará el estudio de los niveles actuales de contaminación
del río para compararlos con los derivados de los controles que
se realizarán una vez que se instalen las plantas de celulosa.
Los funcionarios explicaron que, cuando comiencen a funcionar en 2007,
cada una de las dos planta generarán 300 puestos de trabajo permanentes
cada una. Concretamente, el ministro Arana remarcó que durante
su construcción los puestos de trabajo transitorios 'serán
miles'.
El Gobierno uruguayo se comprometió a controlar el impacto ambiental
que producirán estas dos plantas con la ayuda de una comisión
binacional con su par argentino que comenzará a funcionar a corto
plazo, con la primera reunión de hoy, después de varios
retrasos.
Asimismo, realizará controles técnicos de ambas plantas
y aquella que no cumpla con las normas de salubridad exigidas 'se suspenderá su
funcionamiento' a fin de tranquilizar a los vecinos del departamento
de Río Negro y zonas cercanas.
Fuente: Terra (España)
Agosto 04, 2005
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