| Urge
frenar uso intensivo de capital natural, afirma experto
México, 22 ago (PL) Una exhortación a desacoplar el crecimiento
económico del uso intensivo del capital natural, fue lanzada hoy
aquí por el director de la oficina regional del Programa de Naciones
para el Medio Ambiente, Ricardo Sánchez.
Además de ser la zona más inequitativa del planeta, América
Latina y el Caribe muestra el mayor índice de deforestación
(anualmente se pierden seis millones de hectáreas de bosques),
lo que contribuye al agravamiento del efecto invernadero, señaló.
Sánchez, quien intervino en la presentación de un informe
de la CEPAL sobre los objetivos de desarrollo del milenio, dijo a Prensa
Latina que en el caso de los relacionados con la sostenibilidad del medio
ambiente podrán cumplirse sólo parcialmente.
Puntualizó que para que este subcontinente pueda alcanzar la meta
requeriría de un crecimiento económico conjunto de un 4.4
por ciento, cuando entre 1990-2004 este indicador ha aumentado en promedio
sólo un 2.8 por ciento.
Incluso, en el caso de los países más atrasados en el cumplimiento
de estos propósitos la expansión
debería ser de
un seis por ciento anual hasta 2015, subrayó.
El experto detalló que en Latinoamérica y el Caribe sólo
un 14 por ciento de las aguas residuales municipales son tratados y un
23 por ciento de los residuos sólidos manejados adecuadamente
y hay una notable disminución en la emisión de sustancias
que agotan la capa de ozono, más no así en las de dióxido
de carbono per cápita.
De otro lado, 80 millones de latinoamericanos viven en condiciones
de mala calidad del aire y hay una clara tendencia al aumento de
las defunciones
como consecuencia del azote de fenómenos climáticos, abundó.
El alto funcionario de Naciones Unidas significó que resulta también
necesario que los países industrializados cumplan su compromiso
de destinar un 0.7 por ciento de su producto interno bruto (PIB) para
la ayuda al desarrollo, pues en el caso de esta área geográfica
apenas llega a un 0.25 por ciento.
Además, dijo, deben cumplir con la reducción de las
emisiones de gases con efecto invernadero y, de manera particular,
incrementar
aquellas aportaciones dirigidas a garantizar la sostenibilidad del
medio ambiente.
De los ocho indicadores contemplados por el objetivo siete de las
metas del milenio, en la mitad hay retrocesos significativos: la
proporción
de la superficie cubierta por bosques, la emisión de dióxido
de carbono por persona, el acceso a mejores servicios de saneamiento
y el uso de energía por un dólar del PIB.
Hay avances en el consumo de clorofluorocarburos que agotan la capa
de ozono, la proporción de la población que usa combustibles
sólidos, la disponibilidad de mejores fuentes de agua y la relación
de hogares con acceso a tenencia segura de la vivienda.
Fuente: Prensa Latina (México)
Agosto 24, 2005
|