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Irreversible deterioro ambiental; poco factible cumplir con metas del
milenio
Garantizar la sustentabilidad del medio ambiente -una de las metas de
Desarrollo del Milenio- en la región de América Latina
y el Caribe tiene "escasas probabilidades de cumplimiento",
ya que los indicadores señalan que existe severo deterioro ambiental,
tanto en el medio natural como en las ciudades. En cuanto a saneamiento,
la situación de México y Brasil es preocupante.
Resultan "inquietantes" la pérdida de bosques -la superficie
forestal pasó de 50.4 por ciento a 48 por ciento de 1990 al 2000-,
la reducción de la biodiversidad, la contaminación del
aire y la ampliación de áreas pobres en las zonas urbanas,
aunque la cobertura de los servicios de agua potable muestra avances
en la región, situación que no ocurre con los de saneamiento.
Todo esto señala el documento Objetivos de desarrollo del Milenio:
una mirada para América Latina y el Caribe, elaborado por la Cepal
y distintos organismos de la Organización de Naciones Unidas (ONU),
el cual será presentado en unos días por la Presidencia
de la República.
Los objetivos de Desarrollo del Milenio fueron adoptados hace cinco
años por 189 naciones, como un compromiso para combatir la desigualdad
y mejorar el desarrollo humano; se fijó como meta el año
2015 para erradicar la pobreza y el hambre y revertir el deterioro ambiental,
entre otros.
En una evaluación de los avances, el documento precisa que "es
poco probable lograr una reversión de la pérdida de recursos
naturales, ya que la deforestación, por ejemplo, aumentó 24
por ciento en la región, lo que además tiene consecuencias
tales como la degradación de tierras, y las pérdida de
hábitat y biodiversidad".
Destaca que aunque países megadiversos como Brasil, Colombia,
México y Perú, son centros de origen de especies de alto
valor económico como el maíz, el algodón y la papa,
se deben desplegar mayores esfuerzos para proteger 10 por ciento de su
territorio, como recomendó la cumbre de medio ambiente de Johannesburgo.
En la evaluación del objetivo 7, garantizar la sustentabilidad
del medio ambiente, los especialistas encontraron que en algunas naciones
de la región se han dado avances parciales en algunos puntos.
Sin embargo, hay aspectos en los que la región no ha tomado medidas;
está el caso de la reducción del empleo de recursos energéticos,
lo que ha llevado a que las emisiones de bióxido de carbono se
hayan elevado, sobre todo en naciones pequeñas, donde "las
emisiones per cápita van en aumento a la par de la deforestación".
Estima que para la zona es importante incluir las disposiciones más
estrictas sobre la reforestación que establece el Protocolo de
Kyoto, como parte de los mecanismos de mercado previstos para la mitigación
del cambio climático. En el rubro energético la zona tiene
posibilidad para eficientar este rubro, elevar la generación de
energías renovables y participar en el mercado de reducción
de emisiones de gases con efecto invernadero. Tan sólo hasta 2003
se habían identificado 46 proyectos para reducir el equivalente
a 55 millones de toneladas de bióxido de carbono.
Destaca que de ocho países evaluados, sólo México
y Chile destinan alrededor de uno por ciento del PIB al gasto ambiental.
Agrega que de acuerdo con la situación de la zona es importante
la integración de los aspectos ambientales en las políticas
sectoriales.
Agua potable y saneamiento
En cuanto al cumplimiento de las metas de agua potable, el informe estima
que en la mayoría de los países la ampliación en
la cobertura del servicio es posible y en algunos ya se registra un avance
superior a la meta; "bastaría con expandir anualmente en
el periodo 2005-2015 la cobertura en porcentajes similares a los de la
década de los 90, para alcanzar la meta pertinente".
Barbados, Ecuador, Guatemala, República Dominicana, Saint Kitts
y Santa Lucía han alcanzado la meta de cobertura de los servicios
de agua potable en el medio rural.
En cuanto a saneamiento, considera inquietante la situación de
México y Brasil, clasificados como países de desarrollo
intermedio, por la cuantía de población afectada -en México
son alrededor de 23 por ciento de la población-, así como
la situación de Bolivia y Haití, donde más de tres
cuartas partes de sus habitantes no tienen acceso a esos servicios.
Fuente: Jornada (México)
Agosto 02, 2005
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