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México: investigadores crean un nuevo biofertilizante que protege
el medio ambiente y es 15 veces más económico
Expertos de la Academia Mexicana de las Ciencias han creado un nuevo
tipo de biofertilizante agrícola no agresivo para el Medio Ambiente
y que, según sus investigaciones, es hasta 15 veces más
económico que los fertilizantes químicos habituales que
actualmente son una de las principales fuentes de contaminación
de los ríos.
Según difunde la Academia en su propia página web, el
experto Jaime Mora, investigador y miembro del Instituto de Ciencias
Genómicas de la Universidad Nacional Autónoma de México,
y su equipo obtuvieron, a partir de las cepas de la bacteria conocida
como 'Rhizobium etli', un biofertilizante que, además de proteger
el entorno, tiene la ventaja de ser considerablemente más barato.
Según explica este experto, mientras un agricultor gasta alrededor
de 1.500 pesos (unos 115 euros) en fertilizantes químicos por
hectárea de cultivo, con el biofertilizante de las cepas de Rhizobium
etli sólo deberá emplear 100 pesos (7,5 euros).
Asimismo, señala incluso que con este tipo de biofertilizantes,
que se utilizan para fijar a la planta el nitrógeno que se encuentra
en el aire, se logra producir cosechas superiores en comparación
con los cultivos donde se emplea fertilizantes químicos, como
se ha demostrado en cultivos controlados en diez Estados del país,
principalmente en Durango.
Mora explica que si se compara la producción generada en cultivos
donde no se emplea fertilizante con los que se sembraron con este biofertilizante,
el incremento es del 50% para estos últimos, además de
aumentar el valor nutritivo de la semilla.
Los biofertilizantes son organismos vivos o sus productos que mejoran
la nutrición de las plantas en los suelos. Uno de los mejores
ejemplos son las bacterias Rhizobium, que toman el abundante nitrógeno
del aire y lo convierten en amonio, con el cual nutren de nitrógeno
a las plantas leguminosas.
'Los biofertilizantes tienen una gran perspectiva de aplicación
en los cultivos agrícolas en México porque son respetuosos
con el Medio Ambiente, tienen un bajo coste y se transportan y aplican
fácilmente', resalta. 'Y al contrario, los fertilizantes químicos
son cada vez más caros, además de que afectan nocivamente
el aire, el suelo y el agua'.
El experto apunta que los cultivos deben fertilizarse usualmente con
nitrógeno, fósforo y potasio, pero en los suelos la escasez
principal es de nitrógeno. La fertilización nitrogenada
representa sin embargo altos costes económicos para el agricultor,
pero los efectos más serios de esta fertilización masiva
son los ambientales, dado que en la tierra se queda alrededor del 60%
de las sustancias empleadas.
'El aire se contamina al fabricar los fertilizantes, los suelos se han
deteriorado por la salinidad, y se contaminan los mantos acuíferos
subterráneos y las agua superficiales', explica.
DAÑOS DEL FERTILIZANTE TRADICIONAL
La abundancia de compuestos nitrogenados en el agua, continúa
el experto, produce un fenómeno denominado 'eutroficación',
que es el crecimiento anormal de bacterias que agotan el oxígeno
disuelto en el agua y producen la muerte masiva de los peces.
La escasa flora y fauna en la desembocadura del río Mississipi
en el Golfo de México es 'un claro ejemplo' de los daños
ecológicos que producen los fertilizantes químicos. Además,
advierte de que, por si fuera poco, el consumo de agua contaminada con
compuestos nitrogenados, como nitratos y nitritos, 'produce severos daños
a la salud humana'.
Este grupo de investigación, compuesto por tres científicos
e igual número de técnicos, se ha centrado en los últimos
ocho años en el estudio del Rhizobium etli, que es una cepa específica
para la planta del fríjol, dado que esta leguminosa es parte central
de la alimentación mexicana y que en la actualidad el país
no es autosuficiente en este producto y debe importar grandes cantidades
de este grano.
'Inicialmente, caracterizamos cepas silvestres que de forma natural
presentan alta capacidad fijadora de nitrógeno', explica.
'Posteriormente, seguimos dos estrategias de modificación genética,
en la primera, modificamos la regulación de la nitrogenasa, que
es la enzima responsable de la fijación de nitrógeno'.
De esta manera, añadió, 'se desarrolló un grupo
de cepas que, usadas como biofertilizantes, pueden mejorar el cultivo
de frijol'.
Para promover su utilización se tramitó una patente nacional
e internacional y en mayo de 2003 se firmó un Convenio de Transferencia
de Tecnología y uso exclusivo de patente con la empresa Asesoría
Integral Agropecuaria y Administrativa (ASIA), con una duración
de diez años.
Durante los últimos dos años, señala Mora, se ha
prestado asesoría a la empresa para el establecimiento de parcelas
demostrativas en diez Estados del país. 'El procedimiento para
usar el biofertilizante en el campo es muy sencillo: una bolsa de 400
gramos es suficiente para una hectárea del cultivo; se mezcla
el contenido con la semilla, y se agrega un poco de agua y adherente.
'Así está listo para usarse en siembra manual o mecanizada',
expone.
En 2004 el biofertilizante ya se empleó a nivel comercial en
Durango, y en 1.500 hectáreas en el municipio de Guadalupe Victoria,
con la participación de productores locales, la Fundación
'Produce Durango' y el Gobierno del Estado.
'Con el biofertilizante se obtuvieron incrementos en rendimiento del
35 al 43% en toneladas por hectárea, con las variedades de frijol
pinto villa y pinto saltillo', apunta el experto. Además, 'se
consiguieron menores costes por no usar el fertilizante nitrogenado'.
El biofertilizante podría estar a la venta en todo el territorio
nacional en los próximos meses, dado que la empresa comercializadora
tiene previsto distribuirlo a través de los establecimientos Diconsa
de todo el país.
Fuente: Terra (España)
Agosto 04, 2005
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