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Los hielos antárticos se derriten
a ritmo récord
Lo atribuyen al cambio climático
PARIS (AFP).- El derretimiento de enormes masas de hielo de la plataforma
glaciar de Larsen-B, en la Antártida, es el mayor de los últimos
10.000 años y se vincula con el calentamiento del planeta, según
un estudio que publica hoy la revista científica Nature.
En enero de 1995 y febrero de 2002, esta plataforma, situada a lo largo
de la península Antártica, sufrió dos desprendimientos
mayores en su parte norte, que se fragmentó luego en varios icebergs.
El segundo afectó cerca de 3250 km cuadrados, una superficie
mayor que la de Luxemburgo. Este tipo de desprendimientos no se había
registrado nunca antes en el actual período interglaciar; es decir,
en los últimos 10.000 años, subraya en su artículo
de Nature el equipo del profesor Eugene Domack, del Hamilton College
de Clinton (al este de Nueva York, Estados Unidos).
Los investigadores analizaron seis muestras de sedimentos de zonas vecinas
a la antigua plataforma Larsen-B y constataron que ésta permaneció durante
largo tiempo intacta antes de comenzar lentamente a perder espesor durante
este período interglaciar.
Luego, grandes porciones de hielo se desprendieron en los últimos
años, debido al calentamiento del planeta, que es más pronunciado
en la península Antártica, sobre el mar de Weddell, que
en otras partes de la Antártida y de la Tierra en general.
Como resultado, la plataforma glaciar Larsen-B perdió en los últimos
años una superficie de cerca de 12.500 km cuadrados en total,
señalan los autores. Ya en 2003, un equipo de investigadores dirigidos
por Andrew Shepherd, de la Universidad de Cambridge (Gran Bretaña),
había constatado que entre 1992 y 2001 el espesor de la plataforma
había disminuido a razón de unos 30 centímetros
por año.
"El calentamiento del océano ha vuelto progresivamente más
delgadas las capas inferiores de la barrera de hielo", estimaban
estos investigadores.
Frente a la península, el mayor iceberg del mundo, llamado B-15,
con una superficie de 11.655 km cuadrados (equivalente a la de Jamaica),
se desprendió en marzo de 2000 de la plataforma glaciar de Ross.
Posteriormente se dividió en varios pedazos, el mayor de ellos
bautizado B-15A (de 160 km de largo).
En enero de este año, los expertos esperaban que el iceberg,
que se movía a una velocidad de dos kilómetros por día,
chocara contra el glaciar Drygalskiy, cerca de bases científicas
de EE.UU. y Nueva Zelanda, y se temía además que la colisión
amenazara la supervivencia de dos colonias de pingüinos emperador.
Pero el derrotero de la mole de hielo, seguido de cerca por el satélite
Envisat de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés),
terminó cuando, debido probablemente a la poca profundidad de
las aguas en esa zona, el B-15A finalmente encalló.
Fuente: La Nación (Argentina)
Agosto 04, 2005
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