| Una
empresa española desarrolla un biocombustible derivado del plancton
Así lo
aseguran los responsables de la empresa española
Bio Fuel Systems (BFS), que presentaron recientemente en Madrid el nuevo
producto como el biopetróleo definitivo para solucionar los problemas
del calentamiento global de la Tierra. El sistema para producir el revolucionario carburante
se basa en dos procesos naturales: la fotosíntesis y las ondas electromagnéticas
de la energía solar. Cristian Gomis, biólogo marino de
la Universidad de Alicante, ha sido el coordinador científico
del proyecto y, por tanto, el responsable de hallar el microorganismo
que fuera capaz de contener más aceite y, por tanto, tener un
mayor rendimiento energético.
El objetivo es cultivar esas células, que se reproducen por
mitosis (división) en estanques con agua que reciban la luz solar
y, al mismo tiempo, tengan grandes cantidades de dióxido de carbono
(CO2) cerca para convertirlo en óxigeno. El entorno de una industria
contaminante es, por tanto, la ubicación más acertada
para su instalación, puesto que ayudará a reducir las
emisiones de los gases causantes del efecto invernadero, tal y como
exige el Protocolo de Kioto.
Renovación Constante
El objetivo de la investigación ha sido lograr la máxima
concentración posible de microorganismos, hasta llegar a los
157 millones de unidades por mililitro de agua. De cada uno de ellos,
el 20% será materia grasa, frente al 0,1% que tiene la pipa de
un girasol (los girasoles también se utilizan para hacer biocarburantes). «Se
trata de un circuito cerrado de agua en el que las células se
reproducen continuamente, reponiendo el material que se extrae cada
pocas horas, por lo que es inagotable», explicó el científico.
Después, utilizando un disolvente orgánico y un fotoconvertidor
-cuya patente está en proceso administrativo- se separa el aceite
que compone el biofuel del resto de los elementos -como la celulosa-
destinados al reciclaje.
Al final del proceso, el litro de combustible costaría entre
25 y 35 céntimos -un euro con impuestos-, poco menos que el gasóleo,
pero con la ventaja, como argumentaba Gomis, de que no contamina, no
emite azufre y recicla el CO2 Gomis apuntaba, además, otros beneficios: «Las
microalgas necesitan mucho menos espacio que los cultivos vegetales
y no hay que esperar a las cosechas porque la reproducción celular
es continua, asi que su producción es 400 veces superior a la
de otros biocombustibles».
Según sus estimaciones, con 52.000 kilómetros cuadrados
(dos veces la Comunidad Valenciana) se obtendrían hasta 95 millones
de barriles al día, lo que equivale a la producción mundial
de petróleo. «Tenemos que recordar que los combustibles
fósiles se van a acabar y que generan graves conflictos bélicos
y problemas ambientales», recordaba el biólogo.
El presidente de BSF, Bernard Stroiazzo-Mougin,
no quiso desvelar dónde
van a instalar sus estanques de plancton, aunque dejó entrever
que sería, en principio, cerca de la costa española y
en otros países. Se trataría de instalaciones pequeñas,
para que cada zona se autoabastezca. Según su calendario, en
un plazo de 14 a 18 meses, el biopetróleo estaría disponible
para los usuarios.
De momento, el producto no ha sido probado en vehículos porque
aún no ha sido refinado, aunque se realizarán las primeras
pruebas en cuatro o cinco meses.
Fuente: El Mundo
Agosto 01, 2006 |