Zapatero prometió refuerzos y dinero para terminar
Galicia lucha contra el fuego con un despliegue sin precedentes

Galicia seguía luchando el jueves contra los incendios que arden desde hace siete días con un ingente despliegue de recursos contra el fuego sin precedentes en España, según el presidente del Gobierno, que ha ordenado al Ejército reforzar los efectivos.

"No vamos a bajar la guardia ni un minuto, aunque pueda haber indicios de ligera mejoría", dijo José Luis Rodríguez Zapatero en una rueda de prensa en Santiago de Compostela tras observar las zonas del desastre, junto al presidente gallego, Emilio Pérez Touriño.

Touriño señaló que se estaba ante una situación de leve mejoría, especialmente en la provincias de Lugo y Orense, cuya treintena de incendios en cada una estaban apagados o controlados casi en su totalidad.

La situación de Pontevedra y La Coruña seguía siendo la más compleja, aunque el gran incendio de Cerdedo ya se encontraba en vía de evolución positiva, dijo Touriño. No obstante, el fuego afectó el jueves por la mañana de forma especial a la provincia de La Coruña, donde se declararon veinte nuevos fuegos en apenas dos horas, según datos de la Xunta.

El presidente del Gobierno ha dado órdenes para que se incorporen a las tareas de extinción la unidad de ingenieros del Ejército, que dispone de un material más especializado de alto nivel.

"La unidad de ingenieros va a contener ocho secciones, cada una de ellas dispone de cinco vehículos de material pesado y está formada por 25 personas", dijo Zapatero, que tenía previsto regresar estar mañana a Lanzarote para continuar con sus vacaciones, interrumpidas por la catástrofe gallega, en la que han muerto tres personas.

Esta unidad se sumará a los 1.200 efectivos del Ejército que ya se han desplegado en Galicia para esencialmente proteger a las personas y sus bienes, así como reforzar la retaguardia en los incendios controlados para que los bomberos y brigadas antiincendios se puedan concentrar en las fuegos más activos.

En total, hay 7.000 efectivos, 700 vehículos y casi 60 aeronaves luchando contra el fuego en un despliegue que tiene pocos precedentes en el país.

Zapatero, que confirmó que Galicia se encuentra ante una catástrofe que no es estrictamente natural, dijo que desde el 1 de agosto se ha detenido a 14 personas implicadas con el origen de los incendios, la última esta misma mañana.

Durante esta mañana ardían un total de 111 incendios, 64 de ellos sin control. De ellos, 31 permanecían activos en La Coruña y otros 26 en Pontevedra, que siguen siendo las más afectadas por unas llamas que ha quemado en los últimos días más de 10.000 hectáreas.

El fuego llegó el miércoles por la tarde a la Costa de la Muerte, que hasta ahora se había librado de lo que parece ser ya una plaga. Durante la noche, un fuego declarado en la localidad coruñesa de Estorde avanzó entre 8 y 10 kilómetros por fuertes vientos y obligó a desalojar un camping y algunas casas.

" Aquí con medios terrestres apenas podemos hacer nada. Tenemos que esperar a que vengan los helicópteros y los aviones", dijo a Reuters un policía que trabajaba en primera línea de fuego.

Hasta dentro de cinco días no se espera un cambio en la climatología, según un portavoz de la consejería de Medio Rural de la Xunta.

Algunos han empezado ya a comparar la situación de los incendios con la marea negra que provocó el hundimiento del petrolero Prestige frente a las costas gallegas en noviembre de 2002, vertiendo miles de toneladas de fuel en sus aguas, y que provocó un intenso enfrentamiento político entre los dos principales partidos, como parece que va con la catástrofe de los incendios.

Fuente: GALICIA . Reuters
Agosto 10, 2006