La extension del interconectado alienta la fabricacion local de aerogeneradores para el aprovechamiento del gran potencial eolico del pais
La explotación del viento a gran escala debe sostenerse en una industria local

La energía eólica permitiría superar la frágil situación que atraviesa el sistema de abastecimiento eléctrico del país, que podría recibir hasta 6.000 Mega Watts de potencia producida por el viento sin perder estabilidad. Pero hoy la Argentina cuenta sólo con 30 MW instalados. El aprovechamiento del gran potencial eólico que se registra en regiones como la Patagonia sur, depende del desarrollo de una industria local relacionada a la fabricación de aerogeneradores. En la Cuenca del Golfo San Jorge la firma NRG Patagonia ya ha puesto en marcha un proyecto en este sentido. La reciente inauguración de la obra que extendió desde Choele-Choel hasta Puerto Madryn la línea de 500 kilovolts, y que continuará con el tendido de la línea hasta Pico Truncado, propiciará que la región se convierta en exportadora de energía eólica. La llegada de la línea de 500 kilovolts permitirá que la región patagónica abastezca de energía eólica al sistema energético nacional, que hoy se encuentra al límite de su capacidad en función de la creciente demanda y la caída de las reservas gasíferas del país. La extensión del Interconectado entre Puerto Madryn y Pico Truncado -con nodo de conexión en Comodoro Rivadavia-, estará concluida a fines de 2007, y esto permitirá «un desarrollo de granjas eólicas de muy alto rendimiento en la región, ya que el mejor corredor de vientos de la Patagonia quedará vinculado al Sistema Interconectado Nacional mediante una línea de 500 kilovolts».

Así lo señala el ingeniero Hugo Brendstrup, del Invap, en un informe en el que refiere el gran potencial eólico del país, alentando el desarrollo de la industria que se requiere para darle provecho. Con la extensión del interconectado, el sur patagónico se conectaría al resto del país no sólo como importador sino como exportador neto de electricidad, y a eso apunta el programa de desarrollo de parques eólicos que el Estado nacional iniciará con la instalación de 60 MW en cercanías a Comodoro Rivadavia, con el objetivo de instalar hasta 300 MW en sucesivas etapas. El plan «Vientos de la Patagonia I» contempla exigir un piso del 60% de fabricación local a quienes ofrezcan la provisión de los equipos, en tanto la explotación del viento a gran escala sólo será posible con el desarrollo de una industria local. Por lo pronto, recurriendo a la capacidad técnica y humana de empresas y talleres electro y metal mecánicos de la Cuenca del Golfo San Jorge, la firma NRG Patagonia se prepara para la construcción de 8 molinos de alta potencia a nivel local, mientras ya comprometió su participación en la feria de Hamburgo, con la expectativa de que en un mediano plazo se podrían exportar al mundo equipos producidos en esta región.

EL MOLINO PROPIO

Superar la situación de fragilidad en que se encuentra el sistema de abastecimiento eléctrico incentiva el aprovechamiento del gran potencial eólico del país, pero ello requiere el desarrollo de una industria relacionada a la fabricación local de aerogeneradores. Para que el carácter cíclico de los vientos no afecte la estabilidad del sistema, el factor de penetración de la energía eólica no debe superar el 20 ó 25 por ciento de la potencia total instalada. Así, la Argentina podría aumentar su producción de energía eólica de los actuales 30 hasta los 6000 MW, en tanto la potencia total instalada del país es de 23.800 MW. El proyecto Kosten de NRG Patagonia apunta a la fabricación local de los componentes del NRG 1500, un molino de alta potencia para la generación de hasta 1,5 megas de potencia, recurriendo a «molino-partistas» del sur del Chubut y el Norte de Santa Cruz, hoy integrados a las industrias petrolera y marítima. La empresa se propone la fabricación de 8 equipos en el corto plazo. Uno de esos molinos será instalado en el Parque Eólico Antonio Morán de Comodoro Rivadavia, lo que servirá para aumentar en un 18% la inserción de potencia eólica al sistema de distribución local que administra la Sociedad Cooperativa Popular Limitada. El presidente de la entidad, Manuel Martins, destacó que «si los molinos de NRG Patagonia obtienen su homologación, tienen un desarrollo comparativo con otros modelos a disposición en el mundo y demuestran una alta eficiencia, la Cooperativa podría motivar a sus asociados a que participen en la compra de equipos para ampliar el parque eólico, mediante un sistema de suscripción de acciones». El presidente de la SCPL aludió de esa forma a un modelo de desarrollo de la industria eólica aplicado con éxito en distintos países nórdicos y también en Alemania, que es el primer productor mundial de este tipo de energía renovable

El potencial de la Argentina y la experiencia de Alemania

«El viento, como recurso, en la Patagonia es tan persistente que en algunos «súper-sitios», como Pico Truncado, provincia de Santa Cruz, está produciendo récords mundiales absolutos de «factor de capacidad», que es el porcentaje de tiempo anual en que los equipos funcionan a su potencia nominal, es decir a pleno. En 2004, en esta localidad la cifra llegó al 49,5%. No existe a la fecha de hoy ninguna ubicación eólica continental en todo el mundo capaz de empardar ese número. Sólo lo hacen un puñado de granjas «off-shore» del hemisferio norte, pero no durante todo el año sino durante los pocos meses que dura la estación más ventosa. Las cifras anuales son muy inferiores», señala el ingeniero Hugo Brendstrup, del Invap, en un informe que, refiriendo el potencial eólico del país, alienta el desarrollo de una industria para la fabricación local de aerogeneradores. En la Feria Internacional de la Energía, que se celebró en Alemania entre el 20 y el 24 de septiembre último -la HusumWind-, el Consejo mundial de la Energía Eólica informó que la potencia obtenida mediante el aprovechamiento del viento alcanza los 50 GW a nivel mundial, lo que representa un incremento de un 20% a lo largo de 2004. Alemania es el primer país productor del mundo, y ya cubre el 5% de sus necesidades energéticas a partir del viento, mientras apuesta a llegar al 10 en el plazo de los próximos 4 años. El desarrollo de la energía eólica en Alemania se caracteriza por la instalación de parques de generadores muy dispersos geográficamente y de diversos tamaños, creados tanto por empresas como por cooperativas. En la actualidad, el 90 % de los equipos instalados en Alemania pertenecen a particulares y más de 200.000 personas participan en programas de cooperación como al que aludió, aunque en carácter hipotético, Manuel Martins, titular de la SCPL de Comodoro Rivadavia. La participación a gran escala de pequeños inversores contribuyó con un gran apoyo popular a los proyectos de energía eólica, sostenidos por el desarrollo de una infraestructura empresarial local de fabricantes, proveedores, instaladores e ingenierías.


Fuente: El Chubut (Argentina)
Agosto 01, 2006