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Días de guerra, años de contaminación
NACIONES UNIDAS, 9 ago (IPS) - Científicos aseguran que la enorme
cantidad de desechos tóxicos liberados por el bombardeo israelí sobre
Líbano continuarán afectando la vida humana y el ambiente
mucho después del fin de los combates.
"La destrucción es tan enorme que la recuperación
puede insumir una década", dijo a IPS Zia Mian, investigador
del Programa de Ciencia y Seguridad Global de la Universidad de Princeton.
Los proyectiles continúan devastando hogares, parques, carreteras,
puentes, bosques, hospitales y centrales eléctricas.
"Las consecuencias de la destrucción ambiental se sentirán
durante mucho tiempo, especialmente el problema de los explosivos y municiones
no detonadas", sostuvo Mian.
En los últimos días, funcionarios de la Organización
de las Naciones Unidas (ONU) y organizaciones ambientalistas de Líbano
formularon observaciones similares, entre llamados a una evaluación
del daño ocasionado por el bombardeo y sus consecuencias sobre
la salud humana y los medios de vida.
El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) expresó su
seria preocupación por el derrame de petróleo que contaminó unos
140 kilómetros de la línea costera libanesa y que ahora
se extendió al norte, hacia aguas sirias, sin posibilidad de una
operación de limpieza a la vista.
Aunque consciente de "la complejidad y las implicaciones políticas",
el director ejecutivo del Pnuma, Achim Steiner, advirtió el lunes
que en el peor escenario --si el petróleo se filtra al mar Mediterráneo--,
el derrame libanés bien podría "rivalizar" con
el desastre protagonizado por el buque Exxon Valdez en Alaska en 1989.
En ese incidente, un buque petrolero impactó en el arrecife Bligh,
en Prince William Sound, en el boreal estado estadounidense de Alaska,
derramando entre 41 y 113 millones de galones de crudo. El accidente
le costó la vida a cientos de miles de aves, peces y mamíferos
marinos.
Hace unas tres semanas, cuando aviones de guerra israelíes atacaron
la central eléctrica de la localidad costera de El Jiye, 30 kilómetros
al sur de Beirut, se registró un grave derrame de petróleo.
Desde entonces, el gobierno libanés hizo varios llamados a operaciones
de limpieza, pero los continuos bombardeos israelíes hicieron
imposible la intervención del Pnuma.
"Muchos están consternados de que, a más de tres
semanas de iniciada esta crisis, no se haya realizado una evaluación
en el lugar para apoyar al gobierno libanés. Tampoco se iniciaron
medidas de limpieza, fueron pocas las implementadas para contener la
propagación" del derrame, dijo Steiner.
"Estamos tratando con un incidente muy serio", agregó.
Es prácticamente imposible tomar cualquier medida mientras continúen
los combates, sostuvo el funcionario.
Steiner llamó a aumentar la cooperación entre actores
internacionales y los gobiernos de la cuenca del Mediterráneo,
en conjunto con el Pnuma, la Organización Marítima Internacional
y la Comisión Europea, en las tareas de limpieza.
El lunes, el Pnuma envió a un biólogo marino a Siria para
evaluar el daño causado por el derrame de petróleo. Muchos
temen que el mismo haya afectado a especies marinas tales como las tortugas
de mar y el atún de aleta azul.
Los científicos dicen que esa área es un semillero de
este tipo de peces en el Mediterráneo oriental. Tras su temporada
de reproducción, entre mayo y julio, en esta época del
año las huevas y los alevines (peces recién nacidos) de
atún flotan sobre la superficie, y bien pueden haber sufrido ya
las consecuencias del derrame.
Según Ezio Amato, asesor del Pnuma, el derrame "plantea,
definitivamente, una amenaza a la biodiversidad".
Funcionarios de la agencia señalaron que enviaron a el propio
Amato viajó a Siria a pedido de su gobierno, donde cunde la preocupación
por las consecuencias del derrame y su impacto en los medios de vida
de las comunidades costeras y las especies marinas.
El esfuerzo de evaluación es apoyado por la Convención
de Barcelona, tratado regional aprobado en 1976 para impedir y eliminar
la contaminación del mar Mediterráneo y potenciar el entorno
costero y marino de la región para un desarrollo sustentable.
Como parte de esfuerzos globales por promover el desarrollo sustentable,
tanto Israel como Líbano firmaron un tratado internacional que
requiere que los gobiernos tomen medidas urgentes para reducir la amenaza
de una mayor pérdida de biodiversidad sobre la Tierra para el
año 2010.
En varias ocasiones, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, y
otros funcionarios, enfatizaron la necesidad de un tratado internacional
que prohíba la degradación ambiental como arma de guerra,
pero hasta ahora sus reclamos no fueron atendidos.
Algunos expertos estiman que el derrame causado por el bombardeo israelí de
la central eléctrica libanesa podría rondar las 45.000
toneladas. El de Exxon Valdez había sido de poco menos de 40.000
toneladas.
Sin un fin inminente del bombardeo a la vista, activistas ambientales
en Líbano dicen temer una mayor destrucción del hábitat
y los recursos naturales de su país, que es conocido por sus exuberantes
y verdes valles y huertos, así como por su rica biodiversidad.
"La escalada de ataques israelíes no sólo mató a
civiles y destruyó su infraestructura", dijo Nina Jamal,
presidenta de Green Line, una organización con sede en Líbano.
"También está aniquilando su ambiente. Las hermosas
y blancas (arenas de las) playas libanesas están cubiertas con
una capa negra, y el combustible se puede oler desde una gran distancia."
Por Haider Rizvi
Fuente: IPS
Agosto 14, 2006
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