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Ecologistas aseguran que la presa de Cerro Blanco
"agravaría" la situación del litoral malagueño
La Plataforma contra el Pantano de Cerro Blanco y
Ecologistas en Acción aseguraron el sábado que la construcción
de esta presa tendría "graves consecuencias" en las playas
de la provincia de Málaga, ya que con el corte del río Grande
se dejaría de aportar arena al litoral. El coordinador de esta asociación,
Juan Lara, insistió en la falta de arena en la costa malagueña
por los últimos temporales en la provincia y puntualizó que
"Málaga ya está notando los cortes de todos ríos
y el único que queda vivo, que es el río Grande, lo quieren
cortar". Varias cientos de personas -mil según los organizadores
y doscientas para la Policía Local- se manifestaron el sábado
por las calles céntricas de Málaga para protestar por la
construcción de la presa de Cerro Blanco, que se ubicará
en el río Grande y perjudicaría a la "agricultura de
la zona y al medio ambiente". Con banderas con lemas como "No
a la presa" y "Río Grande vivo", los manifestantes
pasearon desde la avenida de Andalucía hasta la sede de la Confederación
Hidrográfica del Sur (CHS), donde se leyó un manifiesto.
La edificación de la presa, que está prevista en el Plan
Hidrológico Nacional, afectaría a los municipios de Guaro,
Coín y Tolox y convertiría la zona verde "en desierto",
según el coordinador de la Plataforma contra el Pantano de Cerro
Blanco
Lara dijo que los beneficios del pantano "no son para la comarca
del Guadalhorce, que dispone de recurso hídricos, sino para la capital,
que tampoco necesita el embalse, sino una buena gestión del agua
existente mediante la nueva cultura del agua".
Señaló como alternativas a la construcción del pantano
"el ahorro continuo y la reparación de las conducciones de
la capital malagueña, que son de la época del imperio romano".
Dijo que otras soluciones son la reutilización de las aguas residuales
para el riego, "ya que se desperdician cien hectómetros cúbicos
y la presa tendrá una capacidad teórica de 32 hectómetros
cúbicos", y, "como última opción",
la desalación, "un método cada día más
barato y que no contamina".
Destacó que "se está tirando el 29 por ciento del
agua de los embalses, porque las tuberías se encuentran muy deterioradas
y tienen fugas, por lo que sí hay suficiente agua para la población
actual".
Fuente: Andalucía 24 horas
(España)
Abril 01, 2003
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