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Día Mundial de la Salud: el objetivo, ambientes
saludables para los niños
Por su futuro: cómo proteger a los más
pequeños de los peligros de su entorno
En todo el planeta, los contaminantes, la falta de
agua y la violencia atentan contra su futuro
Con un énfasis mucho mayor que en ocasiones
anteriores, este año la Organización Mundial de la Salud
(OMS) ha puesto su mirada en el porvenir. "Preparemos el futuro de
la vida, ambientes saludables para los niños" es el lema elegido
para el Día Mundial de la Salud que se celebra hoy, y que advierte
sobre la urgente necesidad de crear ambientes libres de tóxicos,
seguros y sanos para que los más pequeños puedan crecer y
desarrollarse en plenitud.
El interés que intenta despertar dicha entidad
en pos del cuidado del medio ambiente -término que en este caso
no sólo comprende a los espacios abiertos, sino también
a aquellos cerrados, como el hogar o la escuela -no es caprichoso. Sus
estadísticas revelan una triste realidad: más de cinco millones
de chicos menores de 14 años mueren cada año debido a enfermedades
relacionadas con el entorno en el que viven, estudian y juegan.
La mayor parte de esas muertes tiene lugar en los países en vías
de desarrollo; tan sólo en América latina y el Caribe mueren
anualmente más de 80.000 chicos.
Es que, como señala la doctora Gro Harlem Brundtland, directora
general de la OMS, "las mayores amenazas para la salud de los niños
se encuentran precisamente en los lugares donde deberían estar a
salvo: el hogar, la escuela y la comunidad".
Allí, muchos chicos suelen estar expuestos a elementos nocivos
para su salud, tales como agua insalubre, aire contaminado, mosquitos u
otros vectores que transmiten enfermedades y situaciones varias que los
vuelven más propensos a sufrir accidentes.
Afortunadamente, la mayor parte de estos y otros factores ambientales
que amenazan la salud de los más pequeños puede ser prevenida;
dar a conocer esta posibilidad es el objetivo del Día Mundial de
la Salud. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) adhiere
a esta consigna a través de la Semana de la Salud en las Américas,
cuya celebración comienza hoy y culmina el lunes próximo.
Vulnerables
Los chicos son especialmente vulnerables a las asechanzas que les depara
un medio ambiente degradado por factores como la contaminación del
hombre, los desastres naturales, la desigualdad social, los conflictos
o la pobreza crónica.
Esto se debe a que, "al estar en continuo crecimiento, consumen
más alimentos, aire y agua que lo que los adultos en relación
a su peso", explica un informe de la OMS.
Además, "sus sistemas inmunitarios, reproductor, digestivo
y nervioso central aún están en desarrollo". Durante
las primeras etapas de la vida, aparecen las llamadas ventanas de susceptibilidad:
"períodos en los que los órganos y sistemas pueden ser
particularmente sensibles los efectos de determinados riesgos ambientales".
Pero si de potenciales amenazas para la salud de los chicos se trata,
enunciar una lista más o menos exhaustiva puede resultar una tarea
interminable. Por eso, los expertos tienden a agruparlas en tres grandes
categorías:
En primer lugar figuran los riesgos básicos, que son el agua no
apta para el consumo humano, la contaminación del aire en los lugares
cerrados y la mala higiene de los alimentos.
A continuación, se encuentran los llamados riesgos modernos, que
son resultado del uso indebido de sustancias químicas, la inadecuada
evacuación de desechos tóxicos y el ruido ambiental.
Por último, están aquellos riesgos de aparición más
reciente, como los relacionados con el cambio climático y el agotamiento
de la capa de ozono.
En cualquiera de estos casos, un ambiente degradado es el perfecto caldo
de cultivo de los vehículos (vectores) que llevan de aquí
para allá la enfermedad.
"Enfermedades como el paludismo, la esquistosomiasis, la fiebre
del dengue y el cólera debilitan a 500 millones de niños
en el mundo entero", dispara a modo de ejemplo el citado informe de
la OMS.
Sufrimiento evitable
Claro que nada de este sufrimiento es inevitable. Como señala
la doctora Gro Harlem Brundtland, "se han trazado estrategias para
combatir esta amenazas para la salud de los niños. Ahora es preciso
ponerlas en práctica a escala mundial y nacional". Razones
sobran...
En la Argentina, el doctor Juan Manuel Sotelo, representante de OPS/OMS,
afirma que "como parte de nuestros esfuerzos por mejorar la salud,
es importante que miremos cada vez más de cerca el nivel local,
donde trascurre la vida cotidiana. En esta oportunidad, son los niños
nuestro objeto de interés".
En esta oportunidad, "son los niños nuestro objeto interés,
con miras a protegerlos de un entorno que, con frecuencia, no favorece
la salud. En la Región de las Américas, este año,
con la inauguración de la Semana de la Salud se fomentarán
los Ambientes Saludables para los Niños".
Para quienes deseen obtener más información: www.ops.org.ar
El creciente compromiso de toda la sociedad
Una de las ONG locales más activas en la defensa del medio ambiente
son los ecoclubes."Se trata de organizaciones no gubernamentales,
democráticas, constituidas básicamente por niños y
jóvenes, que articulan acciones con otras instituciones de la comunidad,
para mejorar la calidad de vida." Esta definición aparece en
la página web de la Organización Nacional Ecoclubes ( www.ecoclubes.com.ar
), un movimiento de jóvenes que nació hace aproximadamente
10 años, y que hoy ya se ha extendido a España y a otros
quince países de América latina.
"Nuestro objetivo es detectar en las diferentes comunidades cuáles
son los problemas existentes con relación con la salud y el medio
ambiente, e intentar aportar un solución junto a otras organizaciones
de la comunidad -explica Martín Alessandretti, de 22 años,
actual secretario ejecutivo de la Red Internacional de Ecoclubes-. Esto
es lo que hacen los jóvenes de Ecoclubes en sus municipios."
En el nivel oficial,"dada la organización federal del país,
por la cual son las provincias y los municipios quienes tienen a su cargo
la promoción de la salud de sus respectivas poblaciones, nuestro
rol consiste en definir políticas públicas en el nivel nacional,
que permitan que todos jueguen detrás de un mismo objetivo",
señala el doctor Ernesto de Titto, director de Promoción
y Protección de la Salud, del Ministerio de Salud de la Nación.
Para Cristina Pecci, socióloga y doctora en psicología
del Hospital de Clínicas, es también fundamental el rol del
equipo de salud: "Reforzar, por ejemplo, la incorporación de
programas de educación especial para enseñar a convivir con
la enfermedad o con sus limitaciones, y a desarrollar aptitudes personales
para una vida diferente. Pueden desarrollarse talleres de rehabilitación,
ciclos de información, o grupos de mutuo apoyo que, traspasando
experiencias entre personas que se consideran "hermanas de síntomas",
ayudan a conocer y manejar mejor la propia enfermedad".
La promoción del arte y de las formas creativas también
ayudan a fortalecer la vida saludable, concluye la especialista.
Por Sebastián A. Ríos
Fuente: La Nación
(Argentina)
Abril 07, 2003
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