Nunca se generó tan poca basura en Neuquén
La cantidad de desechos que arrojan los vecinos llegó a su mínimo histórico. De 5.000 toneladas, la producción de la ciudad bajó a 3.200 en marzo.

NEUQUEN (AN).- Sea por los cartoneros, sea por el encarecimiento del "packaging" que eliminó de las góndolas y estanterías los envases más caros, los habitantes de la ciudad de Neuquén nunca generaron tan poca basura.
En marzo, la recolección de residuos registró su piso histórico, ya que el volumen de basura depositado en el basurero de la ciudad cayó de 5.000 a 3.200 toneladas.

Las causas de la disminución son diversas, y, con la crisis socioeconómica de marco, se definieron tres causas como las "culpables": el aprovechamiento al máximo de lo que se consume, el comercio informal del papel o cirujeo, y una menor cantidad de desechos arrojadas por los comerciantes.

La merma de residuos que arrojan los comercios de la ciudad guarda relación con la decisión de los fabricantes de gastar menos en papel para envoltorios y envases.

Luego de la salida de la convertibilidad, el costo de las materias primas para los envases se tradujo en medidas de austeridad y ahorro de parte de las casas matrices.

"La misma mercadería que llegaba en cajas ahora viene en bolsas de nylon", aseguró Edgardo Pérez, un comerciante que tiene su local en Corrientes al 200, mientras hace un rápido muestreo de los productos y sus envoltorios de transparente y brillante plástico.

Ariel, el dueño de una zapatería del bajo, también confirmó el dato. Comentó que las cajas de zapatos "antes llegaban de fábrica repletas de papel en el interior" y que lo mismo sucedía con los bolsones de cuero que también vende.

Dice, además, que tiene todo organizado con los cartoneros para que se lleven los restos "que les dejamos apilados en la vereda".

"Antes nos mandaban 30 pares de zapatillas dentro de una caja. Ahora esa misma mercadería puede llegar en dos bolsas de nylon", dijo Roberto Fernández, un empleado de una tienda de deportes del bajo neuquino.

Consumo justo

La subsecretaría de Gestión Ambiental del municipio de Neuquén consideró que la optimización del consumo de alimentos es otro de los factores atenuantes de la cantidad de basura.

"Los habitantes de la ciudad aprovechan al máximo lo que compran, en especial en cuanto a alimentos; tratan de no tirar nada", indicó Carlos Roca, titular de esta dependencia de la comuna.
Algo que la gente de la calle no desmiente: "En casa cocinamos lo justo. Lo que queda lo guardamos para la noche. De tirar ni hablar, si a veces no sobra ni para los perros", dijo Sonia Cruz, un ama de casa.

Por su parte, Nicolás Martínez, comentó que "mis viejos cocinan una sola vez para que alcance para el almuerzo y la cena. Así no hay que tirar nada", explicó.

El cartón, una salida

También en los últimos meses el comercio informal de cartón creció hasta niveles inéditos. Ante la falta de empleo, cada vez son más los que encuentran una alternativa de ingreso vendiendo un kilo de papel o cartón a 28 centavos -precio de mercado- previamente recolectado en la calle.

Incluso hay comerciantes que optan por almacenar el papel en los depósitos y no arrojarlo a la calle.
Luego de reunir una cantidad suficiente, lo venden en galpones de reciclado.

Amador Pérez, dueño de una de esas empresas, dijo que compra desde un kilo hasta 30 toneladas de papel, y que por su negocio pasan "desde cirujas y comerciantes, hasta cualquier tipo de la calle".

Fuente: Río Negro (Argentina)
Abril 30, 2003