Hubo evacuaciones masivas en Santa Fe por las inundaciones
Hay riesgo sanitario; el río Salado sigue creciendo; sin mejoras hasta el viernes

* Emergencia casi sin precedentes en los últimos 30 años en la provincia

* Crecen los casos de hepatitis y de infecciones gastrointestinales

* Piquetes de vecinos


SANTA FE.- La constante crecida del río Salado, que recoge los extraordinarios excedentes pluviales del centro-norte santafecino (450 milímetros promedio), generó en esta capital una emergencia casi sin precedente en los últimos 30 años, y obligó a la evacuación masiva de pobladores de los barrios del Noroeste.

Anoche, vecinos y personal de Defensa Civil y de la Policía mantenían una tensa vigilia en los barrios del oeste de la ciudad, donde el agua ascendía en forma sorprendente y amenazaba con provocar la evacuación de unos 5000 pobladores. En reclamo por lo que consideran una desidia oficial, grupos de vecinos realizaban piquetes en los accesos a la Capital.

Según pudo comprobar LA NACION, en sólo 12 horas el nivel de las aguas aumentó 50 centímetros en los barrios Cabal, Las Lomas, La Tablada y San Agustín.

También el avance de las aguas se verificó en la localidad de Recreo, 16 kilómetros al norte de esta capital, donde barrios del oeste quedaron bajo las aguas.

El panorama también sigue complicado para unas 40 poblaciones del interior (departamentos Las Colonias, San Cristóbal, San Justo, San Javier y la Capital), donde para aliviar la presión de enormes masas líquidas, las autoridades de Vialidad Provincial provocaron cortes en diversas rutas.

Alerta

En esta capital rige el alerta hidrológico y sanitario, mientras se refuerzan las actividades de asistencia a damnificados y se disponen operativos de control ante el pronóstico de que el pico de la creciente sólo arribará a la costa oeste entre mañana y pasado mañana. Se prevé que las actuales condiciones meteorológicas se modifiquen el viernes.

Hasta la media tarde de ayer, sólo en Santa Fe unos 1500 habitantes de los barrios del oeste fueron evacuados, aunque se estima que otros 3000 abandonaron sus viviendas por sus propios medios, ante el inexorable avance de las aguas.

El río Salado, que con un ascenso de dos centímetros por hora ya provocó cortes en las rutas provinciales N° 70, inundó unos diez barrios densamente poblados al noroeste de esta capital.

Hasta el hipódromo de Las Flores se encuentra bajo las aguas y se interrumpió el tránsito vehicular por la avenida de circunvalación oeste. Se espera que Santo Tomé, en la desembocadura del citado río, también enfrente graves problemas esta semana. En las inmediaciones de la ruta 70 hacia Rafaela, también cortada, las aguas anegaron la planta retransmisora de Canal 13 local, que debió salir del aire.

En el interior, las lluvias del fin de semana agravaron el crítico panorama que obligó a la evacuación de unos 3000 pobladores, en diferentes localidades de la zona centro-oeste y la costa este sobre el río Paraná.

Ahora se esperan complicaciones porque grandes volúmenes de agua comenzaron a desplazarse hacia el Sudeste. La Junta de Defensa Civil de la provincia mantiene dos helicópteros en la zona más afectada y se aseguró que el estado sanitario de los pobladores se encuentra bajo control, aunque se reconoció que crece el número de casos de enfermedades gastrointestinales y de hepatitis, en lugares donde no existe agua potable ni cloacas.

José E. Bordón

Fuente: La Nación (Argentina)
Abril 29, 2003